El gobierno de Donald Trump ha deportado a casi 13 mil personas de origen cubano, venezolano y otras nacionalidades hacia México, según reveló Human Rights Watch en un informe publicado este miércoles. La organización internacional advierte que estos migrantes quedan en situación de extrema vulnerabilidad al ser enviados a un país que desconocen.
La denuncia señala que los deportados enfrentan riesgos graves al quedar expuestos a la violencia de los cárteles del narcotráfico que operan en territorio mexicano. Muchos de estos migrantes no tienen vínculos previos con México ni conocen las zonas donde son dejados por las autoridades estadounidenses.
Human Rights Watch documentó que la política migratoria de la administración Trump ha intensificado estas expulsiones sin considerar las condiciones de seguridad que prevalecen en las regiones fronterizas mexicanas. Los migrantes deportados quedan sin redes de apoyo ni recursos para protegerse.
La organización defensora de derechos humanos cuestiona que Estados Unidos traslade la responsabilidad migratoria a México, país que atraviesa una crisis de inseguridad sin precedentes. Los deportados se convierten en blancos potenciales de grupos criminales que controlan amplias zonas del territorio nacional.
El informe subraya que esta práctica viola principios básicos de protección internacional, al enviar personas a contextos donde su integridad física está en riesgo inmediato. Las autoridades mexicanas no han establecido protocolos efectivos para recibir y proteger a estos migrantes devueltos desde territorio estadounidense.