La administración de Donald Trump ha decidido desviar a Kenia a los ciudadanos estadounidenses que hayan estado expuestos al virus del ébola para su observación y tratamiento, según reveló The New York Times. La medida implica que estos individuos no serán repatriados a unidades médicas especializadas en territorio estadounidense.

La decisión se produce mientras un brote de ébola en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, ha escalado dramáticamente. La Organización Mundial de la Salud declaró el brote como emergencia de salud pública de importancia internacional. En apenas once días desde el anuncio oficial, los casos superaron el millar y las muertes rebasaron las 230.

Un equipo del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos está siendo entrenado para desplegarse en Kenia, donde los departamentos de Estado, Defensa y Salud coordinan la habilitación de una instalación temporal. Allí, los ciudadanos estadounidenses pasarán cuarentena o recibirán tratamiento contra el ébola.

Expertos en salud pública han expresado sorpresa y preocupación ante la estrategia. El doctor Tom Inglesby, director del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, recordó el compromiso ético de atender al personal en suelo estadounidense con los mejores recursos disponibles. Craig Spencer, experto de la Universidad de Brown y sobreviviente de ébola tras contagiarse en Guinea en 2014, calificó la medida como una "abdicación dramática" de las responsabilidades hacia los ciudadanos estadounidenses, cuestionando si una instalación temporal en Kenia puede igualar la sofisticación de los centros médicos construidos en Estados Unidos.

La semana pasada, el gobierno de Trump invocó el Título 42 para prohibir la entrada a Estados Unidos de inmigrantes y residentes permanentes legales que hubieran estado en el Congo, Uganda o Sudán del Sur durante los 21 días previos. La medida se suma a las preocupaciones por el Mundial 2026, que Estados Unidos coorganiza con Canadá y México, ya que el Congo tiene juegos programados en Houston, Guadalajara y Atlanta.

Mientras tanto, Uganda ordenó el cierre inmediato de su frontera con el Congo ante el aumento de casos. La decisión fue tomada por un grupo de trabajo local contra el ébola, liderado por la vicepresidenta Jesca Alupo, tras el incremento de trabajadores sanitarios ugandeses expuestos al virus por pacientes congoleños que cruzaron la frontera. Uganda ha notificado siete casos de ébola, incluido el de un hombre de 59 años que falleció en Kampala el 14 de mayo.