La selección femenil mexicana Sub-17 ha dado un paso crucial en su camino hacia los octavos de final del Mundial de la categoría que se celebra en Marruecos. En un encuentro cargado de dramatismo, el combinado nacional logró una victoria de 3-1 sobre su similar de Chile, revirtiendo un marcador adverso y demostrando garra y determinación.
Los goles de Mia Urbano, Citlalli Reyes y Nicole Jiménez fueron la clave para que el Tricolor sumara sus primeros tres puntos en el Grupo F, ubicándose momentáneamente en la segunda posición. Este resultado no solo impulsa las aspiraciones mexicanas, sino que también genera un ambiente de optimismo de cara a los próximos desafíos.
El camino no ha sido sencillo. Chile se adelantó en el marcador al minuto 12, gracias a una anotación de Catalina Muñoz, silenciando momentáneamente a la afición y poniendo a prueba la resiliencia del equipo mexicano. Sin embargo, la respuesta del Tricolor no se hizo esperar.
Mia Urbano, con un potente disparo a bocajarro al minuto 35, logró la paridad, devolviendo la esperanza y reequilibrando las fuerzas en el complejo de futbol Mohammed IV. Este gol fue un punto de inflexión, inyectando confianza al equipo dirigido por Miguel Gamero.
La remontada se consolidó en la segunda mitad. Citlalli Reyes, al minuto 65, se encargó de poner el 2-1 a favor de México, desatando la euforia y demostrando la capacidad de reacción del equipo. El golpe final lo asestó Nicole Jiménez al minuto 83, sellando el marcador con el 3-1 y asegurando una victoria vital.
Con estos tres puntos, México se coloca en una posición expectante en el Grupo F. El último partido de la fase de grupos será contra Australia, equipo que se encuentra en el fondo de la tabla con solo un punto. Este encuentro se perfila como una oportunidad de oro para asegurar la clasificación.
Por su parte, Chile, que se queda con una unidad, enfrentará a España, líder invicto del grupo con paso perfecto y seis puntos. La tarea para las chilenas se presenta complicada, pero no imposible en el dinámico formato de los torneos de la FIFA.
El equipo mexicano Sub-17 busca superar el tercer puesto obtenido en la edición anterior del torneo, un logro que demostró el potencial de esta generación. Además, el historial del Tricolor en esta competencia incluye un subcampeonato en 2018, un testimonio de su capacidad para competir al más alto nivel.
En un giro estratégico, la FIFA anunció en 2024 una modificación significativa en el calendario de los mundiales Sub-17. A partir de 2025 y hasta 2029, estos torneos se disputarán de manera anual, rompiendo con la periodicidad bienal anterior. Esta decisión busca aumentar la frecuencia de competencia para los jóvenes talentos.
Como parte de esta nueva estrategia, la FIFA también asignó sedes para los próximos ciclos. Qatar albergará los certámenes varoniles de la categoría, mientras que Marruecos se ha convertido en la sede de los mundiales femeniles Sub-17, consolidando al país africano como un centro importante para el desarrollo del futbol juvenil femenino.
La victoria ante Chile no solo suma puntos, sino que también fortalece la cohesión del equipo y la confianza en sus capacidades. El cuerpo técnico, encabezado por Miguel Gamero, ha trabajado arduamente para preparar a las jugadoras, inculcando una mentalidad ganadora y una estrategia sólida.
El desempeño del Tricolor en Marruecos es seguido de cerca por la afición mexicana, que ve en esta generación de futbolistas un futuro prometedor. La capacidad de venir de atrás y asegurar una victoria en un torneo de esta magnitud es un reflejo del carácter y la calidad del equipo.
El próximo partido contra Australia será determinante. Una victoria aseguraría, en la mayoría de los escenarios, el pase a la siguiente ronda, donde las expectativas serán aún mayores. El equipo mexicano está listo para afrontar el desafío y seguir haciendo historia en el futbol femenil.