En un panorama donde la economía local a menudo lucha por destacar, la alcaldía de Tláhuac, bajo la gestión de Berenice Hernández, ha demostrado que el verdadero motor del desarrollo reside en la fuerza de su gente: empresarios, productores, artesanos y familias que trabajan la tierra.
La estrategia implementada por la administración de Tláhuac se centra en el fortalecimiento de la economía popular a través de pilares fundamentales como las ferias gastronómicas y artesanales, la revitalización de mercados públicos y el impulso al turismo comunitario. Estos esfuerzos, lejos de ser meras iniciativas de entretenimiento, se han convertido en verdaderos catalizadores de derrama económica, generando oportunidades tangibles para cientos de familias.
Durante su comparecencia ante comisiones del Congreso de la Ciudad de México, la alcaldesa Hernández fue enfática al señalar que la transformación económica de Tláhuac no se gesta en despachos, sino en el contacto directo con la ciudadanía. "Se construye caminando junto al pueblo, acompañando a quienes todos los días levantan sus negocios, trabajan la tierra, producen con sus manos y sostienen la economía popular de nuestras comunidades", afirmó, subrayando un enfoque de gobierno cercano y participativo.
Las ferias gastronómicas y artesanales han sido un vehículo clave para promover no solo la rica identidad cultural y las tradiciones de Tláhuac, sino también para inyectar recursos directamente a los bolsillos de comerciantes, artesanos y productores locales. Estas actividades son un claro ejemplo de cómo la cultura y la economía pueden entrelazarse de manera virtuosa, creando un círculo de beneficio mutuo.
La política económica de la alcaldía busca activamente vincular la herencia cultural de los pueblos originarios con oportunidades de ingreso sostenible. Esto se traduce en un apoyo decidido a quienes dependen del comercio, la producción local y los servicios comunitarios, reconociendo su papel central en el tejido económico de la demarcación.
Además de las ferias, la administración ha implementado programas de apoyo directo a emprendedoras, emprendedores y microempresas. Estas acciones están diseñadas para potenciar el talento, la creatividad y el esfuerzo económico que emana de las colonias y pueblos originarios, impulsando así el crecimiento desde la base.
En el ámbito turístico, se han otorgado apoyos económicos a colectivos dedicados al turismo y ecoturismo. El objetivo es consolidar y expandir las rutas y experiencias comunitarias, aprovechando el vasto potencial territorial, ambiental y cultural que posee Tláhuac, una alcaldía bendecida con pueblos originarios, zonas lacustres y una profunda vocación productiva.
Los mercados públicos, definidos por la alcaldesa como el "corazón económico y social" de las comunidades, han sido objeto de intervenciones y mejoras significativas. Estos espacios, donde miles de familias encuentran sustento y se fortalece la convivencia, han sido dignificados para optimizar las condiciones de trabajo y consumo, consolidando su rol central en la vida económica de Tláhuac.
La iniciativa "Canasta Verde" es otro pilar de esta estrategia, conectando directamente a productores del campo con las familias de la demarcación, eliminando intermediarios y asegurando precios justos. Esta acción no solo fortalece el consumo local, sino que también garantiza un ingreso más digno para los agricultores.
Consciente de que el desarrollo económico debe ir de la mano con el ordenamiento, la administración de Tláhuac ha implementado acciones para regular el comercio en vía pública. A través del diálogo y la construcción de acuerdos, se busca evitar el crecimiento descontrolado del comercio informal, al tiempo que se supervisan los tianguis para garantizar su correcto funcionamiento, limpieza y respeto a los perímetros autorizados.
Estas medidas buscan asegurar espacios públicos dignos, seguros y ordenados, sin soslayar la importancia vital de la economía popular en la vida cotidiana de Tláhuac. El equilibrio entre el orden y el apoyo a la economía informal es un desafío constante, pero fundamental para el bienestar de la comunidad.
La alcaldesa Berenice Hernández reafirmó el compromiso de su gobierno de mantener el apoyo a comerciantes, productores, artesanos, emprendedores y colectivos turísticos. Esta política económica, arraigada en el territorio, busca generar oportunidades desde la comunidad y fortalecer la economía de los pueblos y colonias.
En resumen, Tláhuac está construyendo un modelo de desarrollo económico que pone en el centro a su gente. Las ferias, los mercados, el turismo comunitario y el apoyo directo a los productores son las herramientas que están forjando un futuro de empleo, ingresos y bienestar compartido para todas las familias de la demarcación.