El tigre de bengala blanco, conocido como Kenzo, que sembró la zozobra tras escapar de un predio privado en Tepetlaoxtoc, Estado de México, ha muerto. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó el deceso del animal durante las maniobras de captura, un operativo que, según la dependencia, se tornó peligroso.
CAZA FALLIDA Y PROTOCOLO LETAL
La Profepa informó que, tras varios días de búsqueda en la zona serrana de Tepetlaoxtoc, el ejemplar fue localizado. Sin embargo, al intentar sedarlo con dardos tranquilizantes, el felino reaccionó de forma agresiva, atacando al personal involucrado en el rescate. Ante el riesgo inminente para la integridad física de los equipos de seguridad, se activó el protocolo de "contención letal", lo que implicó el uso de arma de fuego para neutralizar al animal.
"Ante el ataque del felino contra el personal y el riesgo inminente para su integridad física, los cuerpos de seguridad que apoyaban el operativo intervinieron para contener la agresión mediante el uso de arma de fuego, premisa fundamental en este tipo de circunstancias", detalló la Profepa en un comunicado oficial.
Tras la intervención, Kenzo recibió atención médica de urgencia por parte de veterinarios de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de Fauna (Cepanaf), del Parque Zoológico de Moroleón y de Reino Animal. A pesar de los esfuerzos por salvarle la vida, el tigre de bengala no sobrevivió.
CLAUSURA Y PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO
Paralelamente al operativo de captura, la Profepa procedió a colocar sellos de clausura en el establecimiento privado "Animal Experience", de donde se había escapado el felino. La dependencia ha iniciado un procedimiento administrativo para investigar a fondo las condiciones en las que se manejaba y resguardaba al animal, así como para determinar las responsabilidades.
Además, se aseguraron nueve ejemplares de vida silvestre que se encontraban en el lugar. Todas las actividades comerciales, de exhibición y manejo no esencial del predio fueron suspendidas, permitiendo únicamente las labores de alimentación y aquellas indispensables para garantizar el bienestar de los animales restantes.
La Profepa recordó a los propietarios de Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre (PIMVS) su obligación, estipulada en la Ley General de Vida Silvestre, de garantizar el confinamiento seguro de especies exóticas y la protección de la población civil. La negligencia en el manejo de fauna silvestre en cautiverio representa un riesgo latente que las autoridades buscan mitigar.
CRÍTICAS A LA ACTUACIÓN OFICIAL
La muerte de Kenzo no ha estado exenta de polémica. La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) ha expresado su descontento y ha cuestionado la actuación de la Profepa y del equipo veterinario. Ernesto Méndez, presidente de la AZCARM, lamentó que un animal que, a su juicio, pudo haber sido salvado, muriera durante el proceso de manejo.
Méndez señaló directamente a los médicos veterinarios Fernando Marín e Ivonne Casigne, sugiriendo que el ejemplar falleció durante la fase de inmovilización. Acusó a la Profepa de presentar una versión de los hechos que no se corresponde con la realidad, insinuando que el animal ya estaba incapacitado cuando las autoridades difundieron imágenes de su aparente buen estado.
"Es aún más penoso ver cómo la Profepa se presta a montajes, porque ese animal ya estaba caído cuando aparecen en un video diciendo que estaba bien y que lo iban a trasladar", declaró Méndez, exigiendo mayor capacitación y equipos especializados para el personal encargado de estos delicados procedimientos.
CONTEXTO DE LA INSEGURIDAD Y FAUNA SILVESTRE
Este incidente pone de relieve la problemática de la tenencia irresponsable de fauna exótica en México, un tema que se entrelaza con la creciente preocupación por la seguridad pública. La presencia de animales peligrosos fuera de entornos controlados representa un riesgo latente para las comunidades, especialmente en zonas rurales donde la vigilancia y la capacidad de respuesta pueden ser limitadas.
La Profepa, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ha reiterado su compromiso con la protección de la vida silvestre y la supervisión de los centros de manejo. Sin embargo, casos como el de Kenzo evidencian las fallas en los protocolos y la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad y la capacitación del personal.
La Ley General de Vida Silvestre establece claramente las responsabilidades de los poseedores de animales exóticos, pero la aplicación efectiva de la ley y la prevención de incidentes como este siguen siendo un desafío. La muerte de Kenzo, más allá de ser una tragedia para el animal, subraya la urgencia de abordar de manera integral la problemática de la fauna silvestre en cautiverio y su impacto en la seguridad ciudadana.
La Semarnat y la Profepa, si bien lamentaron la pérdida del ejemplar, reafirmaron su compromiso con la aplicación rigurosa de la ley y el fortalecimiento de las medidas de seguridad para el manejo responsable de fauna silvestre en cautiverio. La investigación en curso determinará las sanciones correspondientes para los responsables de "Animal Experience".