En la vanguardia de la investigación médica, un consorcio de científicos mexicanos está aprovechando la tecnología de punta proveniente de Nueva Zelanda para abordar una de las secuelas más desconcertantes del COVID-19: las afectaciones al sistema nervioso.

El estudio, liderado por un equipo interdisciplinario del Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán (INNSZ), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Tecnológico de Monterrey, se enfoca en la evaluación detallada del Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Este sistema, que opera de manera subconsciente, es crucial para regular funciones vitales como la presión arterial y la frecuencia cardíaca, y su disfunción puede tener implicaciones graves para la salud a largo plazo.

La herramienta central en esta investigación es el sistema PowerLab, desarrollado por la empresa neozelandesa ADInstruments. Este equipo se distingue por ser el único en México capaz de realizar finometría, una técnica que permite el registro continuo y beat-to-beat de la presión arterial. Su plataforma integrada facilita el registro, la visualización y el análisis de datos en tiempo real y en modo offline, simplificando drásticamente el flujo de trabajo científico.

A diferencia de otros métodos que ofrecen mediciones puntuales o requieren la exportación de datos a software externo, PowerLab captura la totalidad del curso temporal de la presión arterial. El sistema puede medir hasta 12 parámetros simultáneamente, permitiendo una comparación, clasificación y evaluación exhaustiva de toda la información dentro de una única plataforma. Esta integración minimiza la posibilidad de errores y acelera significativamente los tiempos de procesamiento, un factor crítico en la investigación médica.

El Dr. José de Jesús Aceves Buendía, investigador del INNSZ y uno de los líderes del proyecto, ha elogiado la eficacia de la tecnología. "Es una herramienta que nos ha sido muy útil, tenemos todo el poder de un laboratorio en una USB, recaba la información, la compara y clasifica muy rápido, eso nos ayuda a avanzar más rápido y es más preciso", afirmó, destacando la portabilidad y la potencia del sistema.

El Laboratorio del Sistema Nervioso Autónomo, codirigido por el Dr. Blas Bruno Vidal Estarzón, es el epicentro de estas investigaciones. El proyecto se beneficia de una sólida colaboración interinstitucional que incluye al Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y a las facultades de Ingeniería en Sistemas Biomédicos de la UNAM y el Tecnológico de Monterrey. Esta sinergia busca no solo avanzar en la investigación clínica, sino también facilitar la transmisión del conocimiento y la formación de nuevas generaciones de científicos.

ADInstruments, desde su fundación en 1986, ha mantenido un firme compromiso con la innovación tecnológica en el ámbito de la salud, con un enfoque particular en la investigación y la enseñanza. Un hito importante en su trayectoria fue el desarrollo de los Sensores Lt, que optimizaron los costos para facultades de medicina, enfermería y ciencias de la salud al eliminar la necesidad de hardware centralizado, voluminoso y costoso.

La reciente introducción global de los Sensores PowerLab en 2026 marca otro avance significativo. Al permitir la conexión directa de esta tecnología a través de USB a computadoras portátiles o de escritorio, ADInstruments transforma cualquier espacio físico, desde aulas hasta laboratorios improvisados, en un centro de adquisición de señales biológicas en tiempo real. Esto incluye la monitorización de electrocardiogramas (ECG), electromiogramas (EMG), electroencefalogramas (EEG) y espirometría.

Esta democratización de la tecnología de adquisición de señales biológicas reduce sustancialmente las barreras financieras para las instituciones de educación superior. Facilita, además, la continuidad académica en modelos híbridos o itinerantes, permitiendo que la investigación y la enseñanza no se vean limitadas por la infraestructura física tradicional.

La filosofía de ADInstruments se inspira en el concepto maorí de Kaitiakitanga, que se traduce como ser custodios o guardianes. Esta visión implica una profunda responsabilidad en la protección de los recursos, incluyendo los datos de salud y el conocimiento médico, promoviendo una relación recíproca entre los seres humanos y su entorno. Por ello, la innovación tecnológica de la empresa neozelandesa está intrínsecamente ligada a la facilitación del aprendizaje y el acceso al conocimiento a escala global.

La aplicación de tecnologías como PowerLab en México promete hacer cada vez más accesible la implementación de herramientas educativas y de investigación de alta calidad en el área de la salud. Esto es particularmente relevante en el contexto actual, donde la comprensión y el tratamiento de las secuelas del COVID-19 son una prioridad médica mundial.

El estudio mexicano, al emplear esta tecnología avanzada, no solo busca comprender mejor las disfunciones del Sistema Nervioso Autónomo post-COVID, sino también sentar las bases para el desarrollo de nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas. La capacidad de obtener datos precisos y detallados de manera eficiente es fundamental para acelerar el descubrimiento científico y mejorar la atención a los pacientes afectados.

La colaboración entre instituciones mexicanas y la adopción de tecnología internacional subraya la importancia de la cooperación global en la lucha contra las enfermedades emergentes y sus consecuencias. El proyecto representa un ejemplo de cómo la innovación tecnológica, combinada con la experiencia científica local, puede generar avances significativos en la comprensión y el manejo de desafíos de salud pública.

En resumen, la integración de la tecnología neozelandesa PowerLab en la investigación médica mexicana sobre las secuelas del COVID-19 es un testimonio del poder de la colaboración internacional y la adopción de herramientas de vanguardia para abordar problemas de salud complejos. Este esfuerzo promete arrojar luz sobre los mecanismos subyacentes de la disfunción neurológica post-viral y allanar el camino hacia mejores resultados para los pacientes.