La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha delineado sus proyecciones para el próximo año, anticipando que, si bien no se crearán nuevos gravámenes, sí habrá actualizaciones significativas en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para productos clave como gasolinas, refrescos y cigarros. Estos ajustes, impulsados por la inflación esperada, se traducirán en un incremento en el costo para el consumidor final.
IEPS: Un Mecanismo de Ajuste Inflacionario
El IEPS, junto con el Impuesto al Valor Agregado (IVA), funciona como un mecanismo que naturalmente se ajusta a las variaciones inflacionarias. Margarita Medrano, socia de Impuestos de la firma fiscal y legal Baker Tilly México, explica que reformas implementadas desde el año pasado han comenzado a gravar diversos productos, estableciendo incrementos paulatinos. Para 2027, se esperan los efectos de estas disposiciones, particularmente en bienes de consumo cotidiano.
Los Criterios Generales de Política Económica 2027 presentados por la SHCP estiman que la inflación cerrará el año 2026 en un 3.8%. Aunque este porcentaje no se aplicará directamente a todas las cuotas del IEPS, sí sirve como un indicador cercano del ajuste que se realizará. Este fenómeno inflacionario tiene un impacto directo en el bolsillo de los mexicanos, quienes verán reflejado el aumento en el precio de productos que forman parte de su gasto diario.
El Impacto en Bebidas Azucaradas
En el caso de las bebidas saborizadas, que incluyen jugos, néctares y refrescos con azúcares añadidos, la cuota por litro ya experimentó un alza considerable para 2026, pasando de 1.64 pesos a 3.08 pesos. Para 2027, esta cuota se actualizará por inflación, proyectándose cerca de los 3.19 pesos por litro. Las bebidas que contienen edulcorantes añadidos, que pasaron de una cuota de cero a 1.50 pesos en 2026, verán un incremento a 1.55 pesos para 2027, reflejando un ajuste inflacionario del 3.8%.
Gravamen a Cigarros: Incrementos Graduales
El gravamen aplicado a los cigarros de tabaco también ha sido objeto de modificaciones. Si bien el porcentaje ad valorem se mantiene en 200% para 2027, la cuota por cada cajetilla ha experimentado aumentos graduales. Tras pasar de 0.64 pesos a 0.85 pesos, se estipularon incrementos progresivos hasta 2030. En 2027, la cuota por pieza se situará en 0.9197 pesos, con la meta de alcanzar los 1.1584 pesos para 2030. Estos ajustes buscan desincentivar el consumo y, al mismo tiempo, generar mayores ingresos fiscales.
Gasolinas y Diésel: Actualización Anual
Las cuotas del IEPS aplicadas a las gasolinas y el diésel, aunque no sufrieron modificaciones estructurales recientes, se actualizan anualmente conforme al alza de precios. En México, los combustibles automotrices están sujetos a tres tipos de IEPS: el federal, el estatal y el correspondiente a CO2. Todos estos gravámenes se ajustan anualmente según el índice inflacionario.
Con una inflación estimada del 3.8% para el cierre de 2026, se proyecta que la cuota federal para la gasolina Magna pase de 6.70 pesos por litro en 2026 a 6.95 pesos en 2027. Para la gasolina Premium, la cuota aumentaría de 5.66 a 5.87 pesos. En cuanto al diésel, el IEPS por litro subiría de 7.36 a 7.67 pesos.
Estímulos Fiscales y su Rol Amortiguador
Es importante destacar que las cuotas del IEPS para combustibles cuentan con un sistema de estímulos y descuentos implementado por la SHCP. Este mecanismo busca mitigar el impacto de las fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo sobre los precios finales de las gasolinas y el diésel en las estaciones de servicio. Durante el presente año, la dependencia ha otorgado subsidios a los tres tipos de combustibles, llegando incluso a eliminar el cobro del IEPS al diésel en las últimas dos semanas.
Esta medida, junto con un estímulo complementario, tiene como objetivo principal evitar que el precio del diésel supere el umbral de 27 pesos por litro. La política de estímulos fiscales es una herramienta clave para mantener la estabilidad de precios en un mercado volátil, aunque también representa un costo para las finanzas públicas.
Implicaciones para el Consumidor y la Economía
Los incrementos en las cuotas del IEPS para productos como refrescos, cigarros y combustibles tendrán un efecto directo en el gasto de los hogares mexicanos. Estos productos, al ser de consumo recurrente, representan una parte significativa del presupuesto familiar. El aumento en sus precios, aunado a otros factores inflacionarios, podría presionar aún más la economía doméstica.
Desde una perspectiva macroeconómica, estos ajustes fiscales buscan fortalecer los ingresos del gobierno, pero también plantean interrogantes sobre su impacto en la inflación general y el poder adquisitivo de la población. La SHCP, al ajustar estas cuotas, busca un equilibrio entre la necesidad de financiamiento público y la estabilidad económica.
Contexto Histórico y Fiscal
Históricamente, el IEPS ha sido una fuente importante de recaudación para el Estado mexicano, utilizado para financiar diversos programas y proyectos. Las reformas fiscales que han modificado las cuotas y bases gravables de este impuesto reflejan una estrategia continua por parte de las administraciones para optimizar la recaudación y, en algunos casos, para influir en los patrones de consumo, como ha sido el caso de las bebidas azucaradas y los productos del tabaco.
La actualización anual por inflación es una práctica establecida para mantener el valor real de los impuestos y evitar la erosión de la recaudación debido a la pérdida del poder adquisitivo de la moneda. Sin embargo, esta práctica, si bien necesaria desde una perspectiva fiscal, puede generar presiones inflacionarias adicionales en momentos de alta volatilidad económica.
Perspectivas y Análisis Futuro
El panorama para 2027, marcado por estos ajustes en el IEPS, sugiere un entorno de precios al alza para bienes de consumo esenciales y energéticos. Los analistas económicos estarán atentos a cómo estos incrementos afectan el consumo, la inflación general y la competitividad de diversos sectores. La efectividad de los estímulos fiscales para mitigar los efectos en los combustibles será otro punto clave a observar.
La política fiscal del gobierno mexicano, a través de mecanismos como el IEPS, continuará siendo un factor determinante en la dinámica económica del país. La capacidad de la SHCP para gestionar estos ajustes de manera que se minimice el impacto negativo sobre la población y se maximice la recaudación será crucial para la estabilidad económica en los próximos años.