El panorama del streaming en México ha entrado en una fase de madurez, caracterizada por un crecimiento más pausado en el número de suscriptores y una competencia feroz centrada en la retención de clientes, el incremento del gasto promedio por usuario y la diferenciación de contenidos.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, el mercado mexicano de streaming de video alcanzó la cifra de 15.4 millones de suscripciones. Este dato representa un incremento anual del 6.2 por ciento, sumando 400 mil nuevos accesos en tan solo seis meses, en comparación con los 15 millones registrados al finalizar 2025.
Sin embargo, la verdadera transformación del negocio se refleja en el gasto de los hogares mexicanos. Actualmente, las familias destinan en promedio 316 pesos mensuales a plataformas de Video On Demand (SVOD), lo que supone un aumento del 23 por ciento respecto al año anterior. Este incremento se atribuye a alzas tarifarias, la contratación de múltiples servicios y la adopción de paquetes que ofrecen mayores beneficios.
Cambio de Paradigma: De la Expansión a la Monetización
Radamés Camargo, gerente de Análisis de The CIU, subraya que el mercado de contenido bajo demanda ha dejado atrás la etapa de crecimiento por inercia para enfocarse en estrategias de monetización. "El mercado deja de crecer por inercia y empieza a hacerlo por estrategia. Hoy, la competencia no se define por quién crece más rápido, sino por quién monetiza de forma más eficiente y logra una mayor retención de su base de clientes", afirmó el analista.
Esta transición es crucial para las empresas, ya que el mercado se enfrenta a un consumidor con un abanico de opciones cada vez más amplio y una mayor sensibilidad al valor percibido. Plataformas como Netflix, Disney+, HBO Max, Amazon Prime Video, ViX y Paramount no solo compiten entre sí, sino también contra redes sociales, plataformas de videos cortos y otros servicios digitales por capturar la atención del usuario.
Estrategias para la Retención y el Aumento del Gasto
Las compañías están adaptando sus modelos de negocio para responder a esta nueva realidad. La introducción de planes con publicidad busca atraer a consumidores sensibles al precio, mientras que los contenidos exclusivos, la transmisión de eventos deportivos en vivo y los estrenos frecuentes actúan como mecanismos para disminuir las cancelaciones y mantener las suscripciones activas.
El empaquetamiento de servicios se ha consolidado como una estrategia central. La integración de streaming con telefonía móvil, internet fijo, comercio electrónico y membresías digitales en ofertas unificadas pretende generar un mayor valor percibido para el usuario, incentivando su permanencia dentro de un ecosistema digital.
"Los catálogos robustos, las franquicias globales, los eventos en vivo y los esquemas híbridos con publicidad están redefiniendo la manera de competir", explicó Camargo. El objetivo principal de estas estrategias es elevar el Ingreso Promedio Por Usuario (ARPU) sin generar una fuga masiva de clientes, lo que ha llevado a las plataformas a combinar aumentos de precios, restricciones en el uso compartido de cuentas y la implementación de modalidades con publicidad.
El Techo de Suscriptores y la Nueva Batalla
Al cierre de 2025, el mercado mexicano de streaming contaba con 15 millones de suscripciones, lo que representó un crecimiento anual de apenas el 4.9 por ciento. En ese mismo periodo, el 51.9 por ciento de los internautas mexicanos tenía acceso a al menos una plataforma de streaming.
"Con ese nivel de penetración, la industria enfrenta un techo cada vez más evidente para crecer únicamente mediante nuevos usuarios", señaló Camargo. El siguiente frente de batalla se centrará en lograr que los clientes contraten servicios adicionales, extiendan su tiempo de uso y estén dispuestos a pagar por contenidos que consideren diferenciadores.
La competencia podría intensificarse aún más a través de posibles consolidaciones en el mercado. A finales de 2025, Netflix lideraba con una cuota del 39.2 por ciento del mercado, seguido por Disney+ con el 20 por ciento y HBO Max con el 18 por ciento. La integración entre plataformas podría dar lugar a actores con mayor escala y capacidad de negociación en la adquisición de contenidos.
"Las plataformas que logran alinear estos elementos no sólo capturan una porción mayor del mercado, sino que construyen lealtad; las que no, enfrentan una rotación creciente en sus bases de usuarios", advirtió Camargo. La batalla actual ya no se trata únicamente de atraer suscriptores, sino de convertirlos en clientes recurrentes, rentables y difíciles de perder, asegurando así la sostenibilidad del negocio en un mercado cada vez más saturado y competitivo.