Starbucks ha puesto la mira en Latinoamérica como el epicentro de su nueva estrategia de expansión global. La compañía cafetalera, reconocida mundialmente, está reconfigurando su modelo de crecimiento internacional para priorizar las licencias y la colaboración con socios locales, una táctica que promete menor requerimiento de capital y mayor agilidad en mercados diversos.
Cerca del 90% de su portafolio fuera de Estados Unidos ya opera bajo esquemas de licencia. Esta estructura, según la propia empresa, permite apalancarse en la experiencia y el conocimiento de operadores locales, quienes asumen la responsabilidad de la operación y el desarrollo de las cafeterías. Esta estrategia no solo optimiza la inversión, sino que también facilita la adaptación de la marca a las particularidades de cada país.
Ricardo Arias Nath, presidente de Starbucks LATAM, enfatizó la importancia estratégica de la región. "El rol de Latinoamérica estratégicamente es la región de mayor importancia en crecimiento relativo que tiene la compañía", declaró en entrevista con Expansión. "Cuando tú ves la oportunidad de apertura de tiendas que tenemos en Latinoamérica, no la tenemos en ningún otro lugar del mundo". Esta visión subraya el potencial de crecimiento que Starbucks vislumbra en América Latina, considerándola un motor clave para su futuro.
El modelo de licencias permite a Starbucks ir más allá de la simple suma de unidades. Facilita la adaptación del desarrollo de la marca a las características específicas de cada mercado, desde el formato de las cafeterías hasta la oferta de productos y las ocasiones de consumo que se buscan satisfacer. "Pensamos que la región está viviendo un momento de maduración que permite que empresas puedan tener mucho éxito en nosotros como empresa y también para nuestros socios comerciales en la región", añadió Arias Nath.
En el tercer trimestre fiscal de 2026, Starbucks cerró con 22,933 cafeterías internacionales, sumando 189 aperturas en el periodo. Las ventas comparables internacionales crecieron un 5.7%, impulsadas por un aumento del 2.6% en transacciones y un 3.1% en el ticket promedio, según su último estado financiero. Estos números reflejan una salud financiera robusta y una expansión constante, incluso antes de la plena implementación de su nuevo enfoque.
La relación con Alsea es un claro ejemplo de esta estrategia en acción. Starbucks renovó su acuerdo con el operador mexicano hasta 2046 para continuar el desarrollo de la marca en diversos mercados latinoamericanos. Alsea, con aproximadamente 1,900 tiendas en 12 países, demuestra la capacidad de los socios locales para gestionar y expandir la marca de manera efectiva.
Jaime Vázquez, CEO de Starbucks en Alsea, destacó la consolidación de la marca y el potencial de crecimiento continuo. "México sigue fuerte, abriendo tiendas y remodelando tiendas. Chile ya prácticamente con 170 unidades, estamos contentos de que seguimos abriendo también", explicó. A pesar de los 24 años de presencia de la marca en México, Vázquez asegura que aún existe un "mucho espacio para seguir desarrollándonos", incluso ante la creciente competencia.
La diversificación geográfica es otra ventaja clave del modelo. Arias Nath señaló que operar en múltiples mercados permite a Starbucks balancear los ciclos económicos. "La situación general económica ha sido bastante favorable para nosotros. Es una región grande, hemos tenido altos y bajos y eso es un poco la virtud y la ventaja de ser una compañía que pueda actuar en muchos mercados", comentó. Esta capacidad de compensación entre mercados es crucial en un entorno económico global volátil.
La adaptación del formato de tienda es fundamental. En Chile, por ejemplo, Starbucks ha introducido formatos como Smart Lounge, pensados para consumidores que utilizan la cafetería como un espacio de trabajo. Esta estrategia busca crear ese "tercer espacio" entre el hogar y el trabajo, pero siempre ajustándose a las necesidades y características de cada mercado local.
La expansión en Honduras, con la inauguración de la tienda número 1,900 en Latinoamérica, generó gran expectación y largas filas de clientes, evidenciando la fuerte demanda y el entusiasmo por la marca en la región.
La oferta de alimentos y bebidas también se personaliza. Starbucks realiza investigaciones exhaustivas sobre los hábitos y preferencias de los consumidores para definir qué productos funcionan mejor en cada país y en cada época del año. Las diferencias climáticas, como las temporadas opuestas en Argentina y México, influyen en esta planificación, asegurando que la oferta sea siempre relevante y atractiva para el consumidor local.
Este enfoque estratégico, centrado en la colaboración con socios locales y la optimización de recursos, posiciona a Starbucks para un crecimiento sostenido y significativo en Latinoamérica, consolidando su presencia y adaptándose a la dinámica de uno de los mercados más prometedores del mundo.
En el contexto empresarial mexicano, la estrategia de Starbucks resuena con la necesidad de modelos de negocio ágiles y eficientes. La priorización de licencias y la alianza con operadores consolidados como Alsea no solo demuestran una comprensión profunda del mercado local, sino también una visión a largo plazo para capitalizar las oportunidades de crecimiento sin incurrir en riesgos financieros excesivos.
El sector productivo y los empresarios ven con buenos ojos este tipo de estrategias que fomentan la inversión y la generación de empleo a través de alianzas. La capacidad de Starbucks para adaptarse a las particularidades de cada país, manteniendo al mismo tiempo la esencia de su marca, es un testimonio de su éxito y de su compromiso con el desarrollo económico de las regiones donde opera.
La apuesta por Latinoamérica, y en particular por mercados como México, se alinea con las tendencias de consumo y la creciente clase media en la región, que busca experiencias de calidad y productos diferenciados. La estrategia de Starbucks parece estar perfectamente sincronizada con estas demandas, prometiendo un futuro brillante para la marca en el continente.
El modelo de negocio de Starbucks, al apoyarse en socios locales, no solo reduce la carga financiera para la corporación, sino que también fortalece el ecosistema empresarial local. Los socios locales aportan no solo capital, sino también conocimiento del mercado, redes de distribución y una comprensión profunda de la cultura del consumidor, elementos vitales para el éxito en mercados tan diversos como los de América Latina.
La compañía ha demostrado una notable habilidad para equilibrar la estandarización global de su marca con la personalización local. Esta dualidad es clave para mantener la coherencia de la marca a nivel mundial, al tiempo que se asegura que cada experiencia Starbucks sea relevante y atractiva para los consumidores en su entorno específico.
En resumen, la nueva estrategia corporativa de Starbucks, con un fuerte énfasis en las licencias y la colaboración con socios locales en Latinoamérica, representa un movimiento audaz y calculado. Busca capitalizar el vasto potencial de crecimiento de la región, optimizar la inversión y asegurar una expansión sostenible, consolidando así su posición como líder indiscutible en la industria del café a nivel global.