La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó este miércoles que Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, no cuenta con ninguna notificación roja emitida por la Interpol, tras consultar con instancias nacionales e internacionales competentes.
La aclaración llega en medio de las acusaciones formuladas por el Departamento de Justicia estadounidense contra el mandatario sinaloense, señalado de presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa y específicamente con la facción de Los Chapitos.
Un día antes del comunicado oficial, Rocha Moya compareció ante la Fiscalía General de la República en sus instalaciones de Culiacán. El político morenista reiteró su disposición para acudir a cualquier llamado de las autoridades investigadoras y aseguró que continuará luchando para que prevalezca la verdad sobre su caso.
El gobernador solicitó licencia para separarse del cargo el pasado primero de mayo, calificando como "falsas y dolosas" las imputaciones de la justicia norteamericana. El Congreso local designó a Yeraldine Bonilla como gobernadora interina de Sinaloa.
La acusación estadounidense involucra a diez políticos sinaloenses, entre ellos el senador morenista Enrique Inzunza, por presuntamente operar una red que favorecía las actividades ilícitas de la organización criminal.
Según la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, los funcionarios habrían conspirado con líderes del cártel para facilitar la importación masiva de narcóticos a territorio estadounidense a cambio de apoyo político y sobornos. Rocha Moya ha negado categóricamente todas las acusaciones en su contra desde que fueron presentadas a finales de abril.