El modelo de las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) podría convertirse en un trampolín para la creación de nuevos bancos en México, una visión que impulsa a Finsus a seguir su propio camino hacia la obtención de una licencia bancaria. Carlos Marmolejo, director general de Finsus, señaló en entrevista con Expansión que la transformación de Nu México de Sofipo a banco es un precedente positivo para el país, demostrando que estas entidades pueden ser plataformas sólidas para ofrecer una gama más amplia de servicios financieros.

"Historias como que Nu se convirtió en banco e inició como una Sofipo son muy positivas para el país, porque finalmente queda un precedente de que la Sofipo es una excelente plataforma para poder brindar servicios", afirmó Marmolejo. Esta perspectiva subraya la capacidad del régimen de Sofipos para permitir que nuevas instituciones ganen escala y experiencia antes de enfrentar los requisitos más estrictos de una licencia bancaria.

Finsus, de hecho, ya está en proceso de obtener su propia licencia bancaria. Aunque Marmolejo no especificó una fecha tentativa para la autorización, confía en que el éxito de casos como el de Nu valida la estrategia de crecimiento progresivo. "Las Sofipos se van a transformar en el futuro, se deben transformar. En la práctica son bancos", sentenció Marmolejo, destacando que el capital social de Finsus ya supera al de algunas instituciones bancarias de menor tamaño, a pesar de operar aún bajo la figura de Sofipo.

Para Marmolejo, la evolución de Sofipos hacia bancos no representa una pérdida de relevancia para el modelo original, sino una muestra de su efectividad para incorporar nuevos actores al sistema financiero y facilitar su desarrollo. La estrategia de Finsus, sin embargo, se distingue de la de otros competidores digitales. A diferencia de Nu, que inicialmente se enfocó en el crédito al consumo, Finsus busca la licencia bancaria para fortalecer dos áreas clave: el financiamiento a pequeñas y medianas empresas (Pymes) y la captación de ahorro.

La licencia bancaria resolvería dos limitaciones principales para Finsus. La primera es la portabilidad de nómina, que permitiría a la institución competir por clientes que buscan centralizar sus ingresos en una sola entidad. La segunda se relaciona con la gestión de tesorería. Como Sofipo, las opciones de inversión para excedentes de capital son limitadas; una licencia bancaria abriría la puerta a la participación en el mercado interbancario y a una administración más eficiente de estos recursos. "Son las dos únicas cosas. Los demás servicios que mi consejo de administración nos ha pedido los estamos dando con la licencia actual", aclaró Marmolejo.

Preparativos para la Transición Bancaria

Mientras avanza el proceso regulatorio, Finsus ha iniciado inversiones estratégicas para agilizar el inicio de operaciones una vez obtenida la licencia. La institución ha actualizado su información ante las autoridades, reflejando la reciente rentabilidad, la mejora en sus perspectivas de calificación y el fortalecimiento de su cartera crediticia en los últimos 12 meses.

Antes de recibir la aprobación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Finsus ha tomado medidas proactivas, incluyendo la contratación de personal especializado, la activación de modelos de riesgo avanzados y el reforzamiento de su gobierno corporativo. El objetivo es evitar demoras innecesarias una vez que se concrete la autorización. "Hemos visto que hay [instituciones que] a veces se atoran muchísimo, que una vez que obtienen la licencia pasa mucho tiempo para poder iniciar operaciones. Ahí hemos hecho la tarea", explicó Marmolejo.

El Rol de la Tecnología en el Futuro Financiero

El crecimiento de las Sofipos y de otros competidores financieros no dependerá exclusivamente de las licencias bajo las que operen. Marmolejo enfatizó que la tecnología jugará un papel crucial en la forma en que las instituciones captan clientes y, sobre todo, otorgan financiamiento, reduciendo la dependencia de extensas redes de sucursales físicas.

La apertura digital de cuentas ya ha eliminado barreras significativas para el acceso a servicios financieros. El directivo anticipa que el próximo gran avance se dará en el ámbito del crédito. El modelo tradicional, que exige a las Pymes acudir a sucursales y presentar voluminosa documentación para solicitar financiamiento, resulta insuficiente para cubrir la vasta demanda del mercado mexicano.

"La tecnología jugará el papel más importante para el tema del crédito", afirmó Marmolejo. "No veo que haya suficiente infraestructura para atender a 5 millones de Pymes y que tengan que ir y meter su papeleo en una sucursal". Finsus planea utilizar la información sobre la actividad financiera de sus clientes para identificar sus necesidades y ajustar de manera personalizada los montos, tasas y plazos de los créditos.

Adicionalmente, la institución ha desarrollado una herramienta digital que permite a las Pymes gestionar su tesorería, realizar pagos y administrar parte de su facturación desde una única plataforma. Este enfoque permite a Finsus escalar sus operaciones sin un incremento proporcional en la infraestructura física y de atención al cliente. "No crecemos en sucursales, no crecemos en call centers", concluyó Marmolejo, apostando por un modelo de crecimiento eficiente y tecnológicamente impulsado.

En el contexto económico actual, la iniciativa de Finsus se alinea con la necesidad de fortalecer el sector financiero mexicano, promoviendo una mayor competencia y acceso a servicios financieros para un segmento amplio de la población y las empresas. La visión de Marmolejo resalta la importancia de la innovación y la adaptabilidad en un mercado en constante evolución, donde las Sofipos pueden desempeñar un rol fundamental como catalizadores de la banca del futuro.

La estrategia de Finsus, al buscar una licencia bancaria, no solo responde a una ambición de crecimiento, sino también a una visión clara de cómo la tecnología y un marco regulatorio adecuado pueden potenciar el desarrollo económico del país. Al facilitar el acceso al crédito para las Pymes y optimizar la gestión financiera, Finsus se posiciona como un actor clave en la transformación digital del sector financiero mexicano.

El camino de Finsus, inspirado por el éxito de Nu, subraya la importancia de la flexibilidad regulatoria y la capacidad de las instituciones financieras para adaptarse a las demandas del mercado. La consolidación de un ecosistema financiero robusto y diversificado es esencial para el crecimiento sostenido de la economía mexicana, y entidades como Finsus están demostrando cómo lograrlo a través de la innovación y una planificación estratégica a largo plazo.

La visión de Marmolejo sobre las Sofipos como semilleros de bancos es un llamado a la reflexión sobre el potencial de estos modelos de negocio. Al permitir que las empresas financieras comiencen con requisitos de capital más bajos, se fomenta la entrada de nuevos competidores y se impulsa la competencia, lo que, en última instancia, beneficia a los consumidores y a las empresas que buscan mejores servicios financieros.

El enfoque de Finsus en la tecnología para la concesión de crédito a Pymes es particularmente relevante. Dada la gran cantidad de pequeñas y medianas empresas en México, la digitalización de los procesos de solicitud y aprobación de crédito es fundamental para democratizar el acceso a la financiación y estimular la actividad económica.

La apuesta de Finsus por un crecimiento sin expansión masiva de sucursales o call centers es un reflejo de las tendencias globales en la industria financiera. La eficiencia operativa y la experiencia del cliente digital son ahora pilares fundamentales para el éxito, y Finsus parece estar bien posicionada para capitalizar estas tendencias en su camino hacia convertirse en un banco.

En resumen, la perspectiva de Finsus sobre el futuro de las Sofipos y su propia estrategia de transición a banco ofrecen una visión optimista sobre la evolución del sector financiero mexicano. La combinación de un marco regulatorio propicio, la innovación tecnológica y una visión estratégica clara son los ingredientes clave para el desarrollo de instituciones financieras más sólidas y accesibles.