Carlos Slim, a través de su subsidiaria energética Zamajal, está impulsando una ambiciosa estrategia para incrementar la producción de petróleo de Grupo Carso. La visión del empresario se centra en la exploración y explotación de más pozos en aguas someras y campos terrestres, complementada con una inversión significativa en equipos de perforación de última generación. Esta jugada estratégica subraya la confianza de Slim en el potencial del sector energético mexicano y su determinación por consolidar la posición de Grupo Carso como un actor relevante en la industria.

En los campos Ichalkil y Pokoch, donde Grupo Carso ostenta una participación del 50% a través del Bloque 4, la compañía ya ha puesto en marcha seis pozos productivos. La meta es clara: aumentar esta cifra a nueve en los próximos meses, con dos pozos que ya iniciaron operaciones en septiembre, según se desprende del reporte financiero trimestral de la empresa. Para respaldar esta expansión y asegurar la continuidad operativa, Zamajal ya cuenta con dos plataformas de perforación tipo jack-up, diseñadas para operar eficientemente en aguas someras. La visión a futuro incluye la posible adquisición de una o dos plataformas adicionales, lo que permitiría multiplicar las operaciones en esta estratégica zona del Golfo de México.

Un elemento clave en esta estrategia de crecimiento es la potencial adquisición de Fieldwood Energy, la empresa que detenta el 50% restante del Bloque 4. De concretarse esta operación, Grupo Carso no solo incrementaría su participación en los campos Ichalkil y Pokoch, sino que también obtendría un control más directo sobre su desarrollo y optimización, fortaleciendo su posición estratégica en la región.

Ixachi: Ampliando el Negocio con Pemex

Paralelamente, el campo terrestre Ixachi, propiedad de Pemex, representa otra vía de crecimiento para Grupo Carso. Mediante un contrato de servicios, la empresa de Slim está activamente involucrada en la perforación de pozos, con ocho ya en producción y la expectativa de alcanzar entre 10 y 12 al cierre de 2026. El contrato marco contempla la perforación de un mínimo de 16 y hasta 32 pozos, lo que asegura una operación continua de los equipos de Carso las 24 horas del día. A diferencia de Ichalkil y Pokoch, donde Zamajal participa directamente en la propiedad del activo, en Ixachi la empresa actúa como un proveedor de servicios clave para la petrolera estatal. Este modelo de negocio le permite a Carso diversificar sus actividades en el sector energético, reduciendo la dependencia exclusiva de los campos en los que posee participación directa.

Zama: Un Proyecto de Alto Potencial

Uno de los proyectos con mayor proyección para Zamajal es Zama, un campo petrolero que se encuentra en una fase crucial de desarrollo, ingeniería y adquisición de equipos críticos. La estructura de participación en Zama es diversa, con Pemex liderando con el 50.4%, seguido por Harbour Energy (27.3%), Zamajal (17.8%) y Talos Energy (4.5%). Aunque aún no se ha fijado una fecha definitiva para el inicio de la producción, el plan de desarrollo busca acelerar la primera etapa, con una capacidad de extracción proyectada de hasta 60,000 barriles diarios. Este ambicioso objetivo subraya el potencial de Zama como un pilar fundamental en la estrategia de crecimiento de Zamajal y, por ende, de Grupo Carso.

Macavil y Kan: Dependencia de Autorizaciones

El portafolio petrolero de Zamajal se extiende también a Macavil, un campo terrestre operado bajo un contrato mixto con Pemex. En este acuerdo, las utilidades se repartirán en una proporción de 60% para Zamajal y 40% para Pemex, con Carso asumiendo la inversión y el riesgo financiero asociado. El plan, actualmente en proceso de autorización, incluye la perforación de aproximadamente seis pozos, la construcción de un oleogasoducto de 20 pulgadas y 40.5 kilómetros, así como una estación de separación y medición. La viabilidad de este proyecto, sin embargo, está supeditada a la obtención de las autorizaciones gubernamentales correspondientes.

En aguas someras, Zamajal ha manifestado interés en adquirir la participación del 30% que TotalEnergies posee en el campo Kan. Actualmente, Harbour Energy controla el 70% y TotalEnergies el 30%. Esta potencial adquisición, también pendiente de aprobaciones regulatorias, se encuentra en fase de planeación de desarrollo, por lo que aún no se traduce en nuevas capacidades de producción para Grupo Carso.

Slim Mantiene Apuesta Petrolera

A pesar de su enfoque en expandir sus operaciones en el sector de hidrocarburos, Carlos Slim ha demostrado pragmatismo al descartar proyectos que considera inviables para su empresa. Un ejemplo claro es su decisión de no continuar con el desarrollo del campo Lakach, un proyecto de aguas ultraprofundas que consideró poco rentable para Grupo Carso. Esta postura refleja una gestión prudente y enfocada en maximizar el retorno de la inversión, al tiempo que se mantiene una firme apuesta por el crecimiento y la consolidación en el sector petrolero.

La estrategia de Carlos Slim y Grupo Carso en el sector energético mexicano se caracteriza por una combinación de expansión orgánica, adquisiciones estratégicas y una gestión prudente de los riesgos. La apuesta por aumentar la producción de pozos, la inversión en tecnología y la búsqueda de alianzas clave, como la posible compra de Fieldwood Energy, demuestran una visión a largo plazo y un compromiso firme con el desarrollo del sector. La diversificación de su portafolio, incluyendo tanto campos propios como contratos de servicios con Pemex, le permite a Zamajal mitigar riesgos y capitalizar oportunidades en diferentes segmentos del mercado.

El contexto actual del mercado petrolero, con fluctuaciones en los precios y una creciente demanda global, presenta tanto desafíos como oportunidades para empresas como Grupo Carso. La capacidad de adaptarse a las condiciones del mercado, optimizar costos operativos y asegurar el cumplimiento regulatorio será fundamental para el éxito de sus proyectos. La inversión en infraestructura, como la planeada para Macavil, y la exploración de nuevos campos, como Zama, son indicativos de una estrategia proactiva orientada a capturar el valor potencial de los activos energéticos.

La relación de Grupo Carso con Pemex es un componente esencial de su estrategia. Los contratos de servicios en campos como Ixachi y los acuerdos mixtos en Macavil demuestran una colaboración que beneficia a ambas partes, permitiendo a Pemex aprovechar la experiencia y capacidad operativa de Carso, mientras que Slim consolida su presencia en el sector. Esta simbiosis es crucial para el desarrollo de la industria energética nacional, impulsando la producción y la eficiencia operativa.

En resumen, la expansión de Carlos Slim en el sector petrolero mexicano es una muestra de su visión empresarial y su confianza en el potencial del país. La diversificación de sus activos, la inversión en tecnología y la búsqueda de sinergias estratégicas posicionan a Grupo Carso para capitalizar las oportunidades futuras en uno de los sectores más dinámicos de la economía.