Carlos Slim Helú, el titán de los negocios en México, ha forjado un imperio que abarca desde las telecomunicaciones hasta el comercio y la energía. Sin embargo, uno de sus activos más sólidos y menos publicitados reside en las entrañas de la tierra: la minería. A través de Minera Frisco, una compañía que adquirió hace cuatro décadas, Slim no solo preside un consejo de administración, sino que lidera un negocio multimillonario de extracción de oro, plata y otros metales industriales que hoy factura más de 14 mil millones de pesos anuales.

Un Legado Minero de Cuatro Décadas

La incursión de Carlos Slim en la minería no es un capricho reciente. Mucho antes de que su nombre se asociara con el auge de las telecomunicaciones en los años 90, el ingeniero ya vislumbraba el potencial de los recursos minerales de México. En 1985, mediante Grupo Carso, inició la compra de participaciones en Empresas Frisco. Un año después, el 3 de diciembre de 1986, consolidó su control al adquirir el 100% de la compañía, según la historia oficial de la empresa. Este movimiento estratégico sentó las bases para uno de los pilares menos conocidos de su vasta fortuna.

La historia de Minera Frisco, sin embargo, se remonta a mucho antes de la llegada de Slim. Fundada en 1853 por los franceses Pierre y Martin Elissague en San Francisco del Oro, Chihuahua, la compañía ha transitado por diversas manos y reestructuraciones. Adoptó el nombre de Minera Frisco en 1962, en un contexto de políticas de nacionalización de la minería. Con el tiempo, expandió sus operaciones, destacando la unidad Minera Real de Ángeles, que en su momento se posicionó entre las principales productoras de plata a nivel mundial.

Producción y Recuperación: Oro y Plata en Cifras

Aunque la capacidad productiva de Minera Frisco ha experimentado altibajos en los últimos años, los resultados recientes pintan un panorama alentador. En 2025, la compañía extrajo 57,360 onzas de oro, equivalentes a aproximadamente 1.8 toneladas. Si bien esta cifra representa una disminución del 55% respecto a las 128,638 onzas (más de cuatro toneladas) producidas en 2019, las señales de recuperación son claras.

La producción de plata también ha mostrado una tendencia a la baja, aunque menos pronunciada. Pasó de 5.05 millones de onzas en 2019 a 4.27 millones en 2025, lo que se traduce en una reducción de unas 157 toneladas a 133 toneladas anuales. No obstante, la primera mitad de 2026 ha marcado un punto de inflexión significativo.

Entre enero y junio de 2026, Minera Frisco reportó la producción de 38,319 onzas de oro, cerca de 1.2 toneladas, lo que representa un impresionante incremento del 40% en comparación con el mismo periodo del año anterior. En plata, la producción alcanzó 3.33 millones de onzas (aproximadamente 104 toneladas), un aumento del 64% interanual. Estos números son particularmente notables, ya que en solo seis meses, la minera ya había generado cerca del 67% de todo el oro y el 78% de toda la plata extraída durante el año 2025.

La empresa atribuye este repunte a un mayor volumen de mineral procesado y a la mejora en las leyes —la concentración de metal en el mineral— en unidades clave como El Coronel, San Francisco del Oro, Concheño y Asientos. Este desempeño subraya la resiliencia y capacidad de recuperación del negocio minero de Slim.

El Peso de Frisco en la Industria Nacional

Para dimensionar la magnitud de Minera Frisco, es útil compararla con la producción nacional. En 2024, México produjo alrededor de 117.6 toneladas de oro y 5,630 toneladas de plata, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos. En este contexto, la producción de oro de Frisco en 2025 representó aproximadamente el 1.5% del volumen nacional, mientras que su producción de plata constituyó cerca del 2.4%. Si bien estas proporciones pueden parecer modestas, reflejan la importancia de la compañía dentro del panorama minero mexicano, especialmente considerando su enfoque en metales preciosos.

Un Portafolio Diversificado: Más Allá del Oro y la Plata

La operación de Minera Frisco no se limita a la extracción de oro y plata. La compañía tiene presencia en seis estados de la República Mexicana, donde explota y procesa una gama más amplia de metales, incluyendo cobre, plomo y zinc. Su infraestructura abarca minas en operación, proyectos en desarrollo y un centro de investigación y desarrollo.

Las principales unidades operativas incluyen:

  • Zacatecas: Tayahua, productora de concentrados de cobre, plomo, zinc, oro y plata, y El Coronel, enfocada en oro y plata. Aquí se ubica también el Centro de Investigación y Desarrollo (FID).
  • Chihuahua: Concheño, dedicada a la extracción de oro y plata, y San Francisco del Oro, que produce concentrados polimetálicos. Ocampo se encuentra en fase de exploración y desarrollo.
  • Aguascalientes: Asientos, donde se procesan concentrados de plomo, zinc, cobre, oro y plata.
  • Sonora: María, productora de cátodos de cobre, reanudó operaciones en mayo de 2026.
  • Baja California: San Felipe, que extrae oro y plata, reinició actividades en junio de 2026.
  • Durango: Guanaceví, un proyecto en desarrollo para la construcción de una planta de procesamiento de oro, plata y metales base.

El Verdadero Motor Financiero de Minera Frisco

La facturación de Minera Frisco se nutre de la producción y comercialización de cinco metales principales: oro, plata, cobre, plomo y zinc. El desempeño financiero de la compañía está intrínsecamente ligado tanto al volumen de extracción y procesamiento como a las fluctuaciones de los precios internacionales de estos materiales.

En 2019, la empresa registró ventas por 9,510 millones de pesos (mdp). Para 2021, la cifra ascendió a 11,500 mdp, y las proyecciones más recientes apuntan a una facturación anual de 14,056 mdp, consolidando a Minera Frisco como un negocio robusto y rentable dentro del conglomerado de Carlos Slim. Este desempeño financiero, impulsado por la recuperación productiva y un entorno de precios favorable para los metales, reafirma la visión estratégica de Slim al apostar por la minería hace ya cuatro décadas.

El éxito de Minera Frisco no solo demuestra la habilidad de Carlos Slim para identificar y capitalizar oportunidades de negocio a largo plazo, sino que también subraya la importancia del sector minero para la economía mexicana y para el desarrollo de grandes conglomerados empresariales. La compañía se erige como un testimonio del potencial de los recursos naturales del país y de la visión de un empresario que supo ver más allá de las tendencias inmediatas para construir un legado duradero.