Carlos Slim Helú trazó un panorama optimista para la economía mexicana y anunció que sus empresas destinarán 5 mil millones de dólares en inversiones durante este año, una de las apuestas más ambiciosas del sector privado en el país.

El empresario mexicano abordó la reciente degradación de la calificación crediticia de México por parte de agencias internacionales, argumentando que estos organismos deberían analizar con mayor profundidad el destino de los recursos públicos antes de emitir juicios basados únicamente en cifras de deuda y déficit.

"Las calificadoras deberían mirar más allá de una métrica aislada. Lo importante es entender en qué se está utilizando ese recurso, cómo se está invirtiendo", señaló Slim Helú al referirse a las preocupaciones sobre las finanzas públicas del país.

La inyección de capital anunciada por el magnate representa un voto de confianza en el potencial productivo de México, en momentos en que los mercados internacionales mantienen cautela sobre la trayectoria fiscal de la nación.

Slim Helú, cuyo conglomerado abarca desde telecomunicaciones hasta infraestructura, ha mantenido históricamente una postura de respaldo a la inversión de largo plazo en el país, independientemente de los ciclos políticos o las fluctuaciones de corto plazo en los indicadores macroeconómicos.

La apuesta del empresario contrasta con la narrativa de riesgo que han promovido algunas casas de análisis financiero, y refuerza la tesis de que el sector productivo mexicano mantiene fundamentos sólidos para el crecimiento sostenido.