El empresario Carlos Slim destapó un acuerdo fallido con la administración pasada: durante su sexenio, Andrés Manuel López Obrador habría prometido al conglomerado América Móvil que finalmente obtendría acceso a una concesión de televisión de paga, compromiso que quedó en el aire.
La revelación del magnate pone en evidencia las negociaciones opacas entre el poder político y los grandes capitales durante el gobierno anterior, contradiciendo el discurso público de austeridad y transparencia que caracterizó la retórica oficial.
América Móvil, el gigante de las telecomunicaciones controlado por Slim, ha buscado durante años expandir su dominio hacia el mercado de televisión restringida, enfrentando obstáculos regulatorios que supuestamente el ex presidente se comprometió a remover.
La declaración del empresario desnuda la brecha entre las promesas privadas del régimen morenista y sus posturas públicas, evidenciando un patrón de negociaciones discrecionales con los grandes poderes económicos del país.
Hasta el momento, la concesión prometida permanece sin resolverse, dejando al descubierto otro capítulo de compromisos incumplidos del sexenio anterior y las relaciones poco claras entre el poder político y los intereses corporativos.
La administración actual no ha emitido comentarios sobre si honrará el supuesto acuerdo heredado o si revisará las condiciones bajo las cuales se habría negociado este acceso privilegiado al mercado de telecomunicaciones.