Carlos Slim Helú, presidente honorario de América Móvil y Grupo Carso, lanzó una acusación directa contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador: le prometió una concesión para operar televisión de paga que nunca se materializó.

En conferencia de prensa, el empresario más rico de México fue contundente: "Llevamos 25 años sin entrar a la TV de paga y sin que a Telmex ningún gobierno le haya autorizado la concesión, incluido el de López Obrador a pesar de que nos dijo que sí".

La promesa incumplida se remonta al inicio del sexenio lopezobradorista. A finales de 2018, Claro TV presentó una solicitud formal ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para ingresar al mercado de televisión y video restringidos. Sin embargo, en enero de 2022, el organismo regulador resolvió negar el permiso al magnate.

En lugar de autorizar la concesión, la Unidad de Concesiones y Servicios del IFT determinó elaborar un nuevo proyecto que fundamentara una eventual autorización o negativa definitiva a la petición de Slim. La decisión dejó en el limbo las aspiraciones del empresario.

Slim busca entrar al negocio de la televisión de paga para crear paquetes integrados de servicios de telecomunicaciones. No obstante, el sector ha perdido relevancia en los últimos seis años debido al auge de las plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime y Disney+.

La revelación del empresario expone una contradicción entre el discurso público de López Obrador y sus compromisos privados con uno de los hombres más poderosos del país. Durante su mandato, el expresidente presumió mantener distancia con los grandes empresarios y combatir los monopolios.

La negativa del IFT a Slim contrasta con la retórica oficial del gobierno de la Cuarta Transformación, que prometió romper con las prácticas del pasado. Ahora, el magnate deja constancia pública de que las promesas presidenciales no se cumplieron ni siquiera para quien alguna vez fue considerado el hombre más rico del mundo.