Un violento enfrentamiento entre comunidades indígenas misak y nasa en el departamento del Cauca, Colombia, dejó un saldo de siete personas fallecidas y aproximadamente cien heridos el jueves pasado, según informaron autoridades locales.

El conflicto, originado por disputas territoriales entre ambos pueblos originarios, representa uno de los episodios más graves de violencia intercomunal registrados en la región en años recientes. El departamento del Cauca, ubicado en el suroccidente colombiano, ha sido históricamente escenario de tensiones por el control y reivindicación de tierras ancestrales.

El presidente Gustavo Petro anunció el viernes su intención de convocar a una reunión con las máximas autoridades de ambas comunidades indígenas. El objetivo del encuentro será establecer garantías de convivencia pacífica y buscar mecanismos de diálogo que permitan resolver las diferencias territoriales sin recurrir a la violencia.

Las comunidades misak y nasa son dos de los pueblos indígenas más numerosos y organizados de Colombia, con presencia significativa en el Cauca. Ambos grupos han mantenido históricamente procesos de recuperación territorial y defensa de sus derechos ancestrales, aunque en ocasiones sus reivindicaciones han entrado en conflicto.

Autoridades departamentales y nacionales desplegaron equipos de atención médica para asistir a los heridos, mientras que organismos de derechos humanos han hecho un llamado urgente al diálogo y la reconciliación entre las comunidades afectadas.

El gobierno colombiano enfrenta ahora el desafío de mediar en un conflicto complejo que involucra reivindicaciones históricas, identidad cultural y derechos territoriales de pueblos que han coexistido en la región durante siglos.