La Fiscalía General de la República admitió que siete entidades del país concentran más de la mitad de las investigaciones por delincuencia organizada iniciadas durante 2025, evidenciando la persistencia de estructuras criminales consolidadas en esas regiones.
Según el Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029 —recientemente avalado por el Senado— la Ciudad de México, Jalisco, Sinaloa, Estado de México, Sonora, Tamaulipas y Michoacán acumulan más de 235 de las 471 carpetas de investigación abiertas el año pasado por este delito.
La propia FGR calificó esta concentración geográfica como "una señal clara de dónde están las estructuras criminales más activas", reconociendo implícitamente que la presencia del crimen organizado permanece arraigada en esas zonas pese a los operativos federales.
El documento estratégico advierte que estas cifras obligan a "mayor profundidad" en la respuesta institucional, aunque no detalla qué acciones concretas se implementarán para desarticular las redes delictivas en esos estados.
La persistencia de estas organizaciones criminales en las mismas entidades año tras año plantea interrogantes sobre la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas hasta ahora.
Los siete estados identificados han sido históricamente epicentros de violencia vinculada al narcotráfico, extorsión, secuestro y tráfico de armas, delitos que continúan sin mostrar una reducción significativa.