El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, será el encargado de encabezar la delegación mexicana en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se llevará a cabo en Madrid, España. Velasco asistirá en representación de la Presidenta Claudia Sheinbaum, cuya ausencia en el evento ya había sido previamente anunciada por las autoridades españolas.
La decisión de la mandataria mexicana de no asistir a este importante foro multilateral se suma a la de otros líderes regionales. Entre los mandatarios que tampoco estarán presentes en la capital española se encuentran Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, y Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela. Estas ausencias notables marcan un precedente en la asistencia de jefes de Estado a este tipo de encuentros.
Según reportes desde Madrid, se espera la participación de diez jefes de Estado o de Gobierno de los 22 países miembros de la Cumbre Iberoamericana. Entre los líderes confirmados se encuentran los representantes de España, Argentina, Chile, Honduras y Portugal, quienes darán forma a las discusiones y acuerdos del encuentro.
Contexto de la Cumbre Iberoamericana
A pesar de las ausencias de alto perfil, el gobierno anfitrión, España, ha destacado que la representación de todos los países miembros estará garantizada. Se recordó que en la edición anterior de la cumbre, celebrada en Cuenca, Ecuador, en 2024, la asistencia de jefes de Estado fue aún menor, contando únicamente con la presencia de tres mandatarios.
La agenda de la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid se centrará en temas cruciales para la región. La inteligencia artificial, la movilidad académica, la respuesta coordinada ante desastres naturales y el fortalecimiento del sector de los cuidados serán puntos centrales de discusión. Asimismo, se abordará la cooperación internacional para combatir el crimen organizado transnacional y se buscarán estrategias para impulsar el crecimiento económico en Iberoamérica.
La delegación mexicana, a través de la SRE, ha manifestado su intención de promover la cooperación en áreas clave como el medioambiente y el cambio climático, la gestión de la movilidad humana, la reducción del riesgo de desastres, la educación, la igualdad de género, así como el avance en ciencia y tecnología.
México considera a la Cumbre Iberoamericana como un espacio fundamental para el fomento del diálogo y la cooperación, especialmente en el contexto de las actuales transformaciones geopolíticas, económicas y sociales que enfrenta el mundo.
Un Encuentro Histórico y Simbólico
El encuentro será presidido por Su Majestad el Rey Felipe VI de España y se desarrollará bajo el lema: ‘Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo’. Este lema subraya la vocación de unidad y proyección global de la región.
Durante la cumbre, España presentará los resultados de su gestión al frente de la Secretaría Pro Témpore de la Comunidad Iberoamericana, cargo que ha ostentado durante los últimos dos años. Posteriormente, se realizará la entrega formal de la presidencia a Honduras, que asumirá la responsabilidad para el periodo 2026-2028.
La elección de Madrid como sede de esta trigésima edición no es casual. La cumbre coincide con la celebración del 35 aniversario de la primera reunión iberoamericana, que tuvo lugar en Guadalajara, México, en 1991. Esta es la cuarta ocasión en que España acoge este importante foro, habiendo sido sede previamente en Madrid en 1992, Salamanca en 2005 y Cádiz en 2012.
La ausencia de la Presidenta Sheinbaum, aunque anunciada, genera interrogantes sobre la dinámica de la representación mexicana en foros internacionales y la priorización de la agenda presidencial. La participación de Roberto Velasco, como máximo representante de la política exterior mexicana en ausencia de la mandataria, será clave para definir el posicionamiento de México en los debates sobre los desafíos globales y regionales que se abordarán en Madrid.
En el ámbito internacional, la Cumbre Iberoamericana busca fortalecer los lazos entre naciones de habla hispana y portuguesa, promoviendo la colaboración en diversos frentes. La inteligencia artificial, por ejemplo, representa un campo de rápido desarrollo con implicaciones significativas para la economía y la sociedad, y su discusión en este foro busca establecer marcos de cooperación para su desarrollo ético y beneficioso.
La cuestión de la movilidad humana y la gestión de desastres naturales son también temas de gran relevancia, dada la creciente frecuencia de fenómenos climáticos extremos y los flujos migratorios en la región. La cumbre ofrece una plataforma para compartir experiencias y coordinar respuestas conjuntas.
La igualdad de género y el avance científico y tecnológico son pilares fundamentales para el desarrollo sostenible. México, a través de su delegación, buscará impulsar iniciativas que refuercen estos aspectos, alineándose con los objetivos de desarrollo global y las necesidades específicas de la región iberoamericana.
La participación de México, aunque sea a través de su Canciller, subraya la importancia que el país otorga a la cooperación multilateral y al diálogo regional. La Cumbre Iberoamericana, a pesar de las ausencias, sigue siendo un foro vital para la concertación de políticas y la búsqueda de soluciones conjuntas a los desafíos comunes que enfrentan las naciones iberoamericanas en el siglo XXI.