La presidenta Claudia Sheinbaum valoró la reciente encíclica papal Grandiosa Humanidad, emitida por León XIV, como una contribución significativa al debate global sobre el control de la inteligencia artificial y el poder corporativo tecnológico.
Durante su intervención pública, la mandataria subrayó que el documento pontificio trasciende las fronteras religiosas y plantea una reflexión necesaria sobre el alcance que han logrado los grandes consorcios tecnológicos mundiales mediante el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial.
Según declaró Sheinbaum, estos conglomerados han acumulado un nivel de influencia que en muchos casos supera las capacidades de control y regulación de numerosos gobiernos alrededor del planeta, situación que el Papa aborda en su texto.
La jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la encíclica representa un aporte relevante al humanismo contemporáneo, independientemente de la filiación religiosa de quienes la lean, al poner sobre la mesa la urgencia de establecer marcos regulatorios para estas tecnologías emergentes.
El documento papal Grandiosa Humanidad se suma así a las voces internacionales que advierten sobre los riesgos de concentración de poder en manos de empresas tecnológicas privadas, tema que ha cobrado relevancia en foros políticos y académicos de todo el mundo.
La postura de la presidenta mexicana refleja una preocupación compartida por diversos líderes mundiales respecto al vacío normativo que rodea el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y sus implicaciones para la soberanía de los Estados.