La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su acuerdo con las declaraciones del magnate Carlos Slim respecto a la reciente rebaja de calificación crediticia que Moody's aplicó a México.

En su intervención pública, la mandataria subrayó que las palabras del dueño de Grupo Carso tienen un peso significativo debido a la relevancia que mantiene tanto en el ámbito nacional como internacional.

Slim había cuestionado la decisión de la calificadora, argumentando que no refleja la realidad económica del país. La presidenta coincidió con esta postura, validando la perspectiva del empresario más influyente de México.

El respaldo de Sheinbaum a Slim evidencia un frente común entre el gobierno y el sector empresarial ante las evaluaciones de las agencias calificadoras internacionales.

La posición conjunta busca proyectar confianza en la economía mexicana frente a los mercados financieros globales, minimizando el impacto de la rebaja crediticia.

Esta alineación entre la presidencia y uno de los empresarios más poderosos del continente marca un momento de unidad en torno a la defensa de la imagen económica nacional.