La presidenta Claudia Sheinbaum manifestó este viernes su rechazo a los cargos penales que la administración de Donald Trump presentó contra el exmandatario cubano Raúl Castro, calificando la acción como parte de una tradición injerencista de Washington hacia la región latinoamericana.

Durante su conferencia matutina, la jefa del Ejecutivo cuestionó el momento y la pertinencia de imputar al político cubano de 94 años por el derribo de dos aeronaves civiles ocurrido hace tres décadas. "¿Qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años?", planteó la mandataria al referirse al incidente de febrero de 1996.

Sheinbaum invocó el principio de autodeterminación de los pueblos y señaló que México no comparte la visión histórica de intervención estadounidense en asuntos internos de otras naciones. La presidenta citó las memorias del exmandatario Miguel de la Madrid para sostener que Estados Unidos ha empleado tradicionalmente el combate al narcotráfico como herramienta de presión política sobre países vecinos.

Los cargos federales contra Castro incluyen conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio, relacionados con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate que dejó cuatro víctimas fatales de origen cubano. De ser declarado culpable, el exlíder cubano enfrentaría cadena perpetua o pena capital.

Pese a su crítica, la mandataria mexicana aclaró que su gobierno mantiene el objetivo de preservar una relación de cooperación con Washington, aunque dentro de límites constitucionales claros. "Colaboramos, nos coordinamos, pero operaciones conjuntas en tierra no nos lo permite nuestra Constitución", precisó al abordar conversaciones recientes en materia de seguridad.

Sheinbaum subrayó la importancia de mantener vínculos estables con Estados Unidos, donde residen millones de connacionales, sin perder de vista los antecedentes históricos de la relación bilateral. "Siempre vamos a buscar una buena relación, pero no se nos puede olvidar que hay otra intención también en lo que hacen. Es histórico", concluyó la presidenta.