La presidenta de México cumplió este miércoles con la presentación de su declaración patrimonial y de intereses correspondiente al ejercicio 2026, en la modalidad de modificación que exige la ley.
Según el documento oficial, la mandataria reportó ingresos totales por 1.79 millones de pesos durante el periodo declarado, cifra que corresponde a su salario como titular del Ejecutivo federal.
La presentación se realizó cuatro días antes del vencimiento del plazo legal, fijado para el 31 de mayo. Esta fecha límite aplica para todos los servidores públicos del gobierno federal, quienes están obligados constitucionalmente a transparentar su situación patrimonial.
La declaración patrimonial es un instrumento de transparencia que permite a la ciudadanía conocer la evolución del patrimonio de los funcionarios públicos durante el ejercicio de sus cargos.
Este trámite forma parte de las obligaciones establecidas en la Ley General de Responsabilidades Administrativas y busca prevenir conflictos de interés y posibles actos de corrupción en el servicio público.
Los funcionarios federales que no cumplan con esta obligación en tiempo y forma pueden enfrentar sanciones administrativas que van desde amonestaciones hasta la destitución del cargo.