La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dejado claro que el camino para restablecer las relaciones diplomáticas con Ecuador no será sencillo. Tras el incidente que llevó a la ruptura de lazos, la mandataria señaló este miércoles 1 de julio que Ecuador deberá cumplir con "varias consideraciones" antes de que el Gobierno mexicano contemple un acercamiento.
Sheinbaum, quien hizo estas declaraciones tras la victoria de la Selección Mexicana en el partido contra Ecuador correspondiente al Mundial 2026, anunció que invitará al canciller Roberto Velasco a la conferencia matutina para discutir a fondo la "espinosa" situación bilateral. "No es nada más así de que ya regresamos a (tener) relaciones diplomáticas. Tiene que haber varias consideraciones y esas las platicamos en otro momento", afirmó la Presidenta.
La mandataria recordó que fue Ecuador quien provocó la ruptura diplomática. El detonante fue la incursión de un grupo de policías ecuatorianos en la embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien enfrenta acusaciones por presunto desvío de recursos públicos. Este acto fue considerado por México como una violación flagrante a la soberanía y al derecho internacional.
"Qué bueno que ganó México", añadió Sheinbaum, en un claro guiño al resultado deportivo que, aunque ajeno al conflicto diplomático, sirvió como contexto para sus declaraciones. La mención del partido subraya la dualidad de la agenda pública, donde eventos deportivos de gran magnitud pueden coincidir con crisis diplomáticas.
Ecuador Busca Acercamiento, Pero Sin Disculpas
Por su parte, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha expresado en semanas previas su deseo de reiniciar conversaciones para restablecer las relaciones bilaterales. A mediados de junio, Noboa declaró a un medio mexicano que "no hay razones para pelear" con México y destacó la importancia de los lazos comerciales y de inversión. "Personalmente, me gustaría restablecer relaciones con el Gobierno Mexicano. Tenemos muchas empresas mexicanas que invierten en el Ecuador, y no hay razón alguna por la que tengamos una pelea", señaló.
Sin embargo, la postura de Noboa ha estado marcada por la ausencia de una disculpa formal por la invasión a la embajada. En cambio, el mandatario ecuatoriano ha sugerido que el Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien ordenó la ruptura de relaciones, fue quien provocó la situación al otorgar asilo a una persona investigada por las autoridades ecuatorianas. "No puede ser que cada vez que a un político se le comprueben actos de corrupción, automáticamente se vuelva una persecución política y obtenga asilo en México", reclamó Noboa, defendiendo la acción de sus fuerzas de seguridad.
Contexto de la Crisis Diplomática
La crisis diplomática se desató el 5 de abril de 2024, cuando la policía ecuatoriana irrumpió en la Embajada de México en Quito para capturar a Jorge Glas, quien se encontraba refugiado en la sede diplomática. México, en respuesta inmediata, declaró la suspensión de relaciones diplomáticas, calificando el acto como una violación inaceptable a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
El incidente generó una condena internacional generalizada, con la mayoría de los países y organismos multilaterales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), pronunciándose en contra de la acción de Ecuador. La OEA, si bien reconoció la soberanía de cada Estado para decidir sobre el asilo, enfatizó la importancia de respetar la inviolabilidad de las sedes diplomáticas.
Implicaciones y Futuro de las Relaciones
El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y Ecuador dependerá, en gran medida, de la voluntad política de ambas partes y de la capacidad para encontrar un punto de acuerdo sobre las "consideraciones" que exige la Presidenta Sheinbaum. Históricamente, las relaciones entre ambos países han sido sólidas, basadas en la cooperación regional y los lazos culturales y económicos.
La presencia de empresas mexicanas en Ecuador, como se mencionó, es un factor importante que podría incentivar un acercamiento. Sectores como el automotriz, telecomunicaciones y servicios financieros cuentan con una notable participación de capital mexicano en el país sudamericano. La interrupción de las relaciones diplomáticas podría tener implicaciones económicas a mediano y largo plazo si no se resuelve pronto.
Analistas políticos señalan que la postura firme de México, encabezada por la Presidenta Sheinbaum, busca enviar un mensaje claro sobre el respeto a la soberanía y al derecho internacional. La diplomacia mexicana, bajo su liderazgo, parece priorizar la defensa de los principios fundamentales de las relaciones entre Estados, incluso ante presiones o provocaciones.
El caso de Jorge Glas también ha puesto de relieve el debate sobre el asilo político y la soberanía de las embajadas. Mientras México defiende el derecho de asilo como un principio humanitario y de protección a perseguidos políticos, Ecuador argumenta que este derecho no debe ser utilizado para proteger a personas acusadas de delitos graves como la corrupción.
La resolución de esta crisis diplomática podría sentar un precedente en la región sobre cómo manejar situaciones complejas que involucran solicitudes de asilo y acusaciones de corrupción, y cómo se interpretan y aplican las convenciones diplomáticas en el contexto latinoamericano.
La invitación a Roberto Velasco a la conferencia matutina es un paso significativo para detallar la postura mexicana y las exigencias específicas hacia Ecuador. Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre estas "consideraciones" y los posibles escenarios para la normalización de las relaciones bilaterales, un proceso que, según la Presidenta, requerirá tiempo y voluntad diplomática por ambas partes.