La presidenta Claudia Sheinbaum dirigió este lunes su conferencia matutina desde Palacio Nacional, en una jornada donde se anticipaba que la mandataria enfrentaría cuestionamientos sobre el citatorio que la Fiscalía General de la República giró al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por autoridades estadounidenses de presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante el fin de semana, la FGR confirmó que diez personas, entre ellas Rocha Moya, serán llamadas a declarar ante el Ministerio Público por los señalamientos en su contra. El gobernador sinaloense respondió públicamente al citatorio insistiendo en que "no tiene nada que temer", aunque las acusaciones provenientes de Washington han generado un escándalo político de proporciones mayores.
La conferencia matutina, que arrancó a las 7:30 horas como es habitual los lunes, se centró en la presentación del informe de la Procuraduría Federal del Consumidor sobre los precios de la canasta básica y la gasolina. Sin embargo, la ausencia de declaraciones contundentes sobre el caso Rocha Moya dejó un vacío informativo que contrasta con la magnitud de las acusaciones.
En días previos, Sheinbaum había negado que las fuerzas de seguridad mantengan vigilancia especial sobre los funcionarios sinaloenses señalados por presuntos nexos con Los Chapitos, argumentando que no existe fundamento legal que obligue a las autoridades mexicanas a hacerlo. Esta postura ha generado críticas de quienes exigen mayor contundencia ante las acusaciones internacionales.
Entre otros temas abordados en la mañanera, la presidenta confirmó que Sara Carter, zar antidrogas de la administración Trump, visitará México en junio tras posponer su viaje por motivos de agenda. También avaló la propuesta del coordinador de Morena, Ricardo Monreal, para anular elecciones en caso de intervención extranjera, una iniciativa que ha despertado polémica en círculos políticos y académicos.
Sheinbaum presumió además que su plan de gobierno ha logrado desacelerar la inflación en el país, aunque reconoció que existe la posibilidad de imponer visas a ciudadanos estadounidenses, medida que por ahora se mantiene como propuesta sin concretarse.