La empresa Casadey, concesionaria de servicios de taxi en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), ha lanzado un llamado urgente a la Presidenta Claudia Sheinbaum para intervenir en lo que describe como un "despojo" de sus puntos de venta en la terminal aérea.
La compañía, que ha manifestado su inconformidad en repetidas ocasiones, señala que la administración del AICM ha procedido a la remoción de dos de sus puntos de atención al cliente, acciones que, según Casadey, carecen de sustento legal y administrativo.
Conflicto por Puntos de Venta
El núcleo del conflicto radica en la sustracción de dos puntos de venta de la empresa Casadey, llevada a cabo por la administración del AICM en meses recientes. La empresa argumenta que estos puntos contaban con contratos vigentes y estaban debidamente pagados, lo que hace que su retiro sea considerado ilegal.
María Guadalupe Espinosa, directora general de Casadey, ha expresado en una misiva dirigida a la Presidencia que no solo se le han retirado estos dos puntos, sino que otros dos se encuentran bajo amenaza de remoción. La empresaria sostiene que está siendo desplazada por razones ajenas al marco legal y administrativo.
Por su parte, la administración del AICM ha justificado estas acciones argumentando que se deben a obras de reubicación y remodelación en las terminales. Además, el aeropuerto ha señalado que, en virtud de la ley, tiene la facultad de realizar este tipo de cambios para optimizar y ordenar los servicios ofrecidos a los pasajeros.
Sin embargo, Casadey insiste en que estas justificaciones no legitiman el presunto despojo y que la autoridad aeroportuaria está actuando fuera de la ley. La empresa busca que la intervención presidencial sirva para restablecer el orden y la legalidad en la prestación de servicios de transporte en el AICM.
Petición de Competencia Leal
Ante esta situación, Casadey ha solicitado formalmente a la Presidenta Sheinbaum que intervenga para asegurar la competencia leal entre los diversos prestadores de servicios de transporte de pasajeros en el AICM. La empresa considera que las acciones de la administración aeroportuaria están favoreciendo a otros actores o perjudicando indebidamente a Casadey.
La solicitud subraya la importancia de un entorno de competencia equitativo, donde todas las empresas concesionarias puedan operar bajo las mismas reglas y sin presiones indebidas. La intervención presidencial se ve como un paso necesario para dirimir el conflicto y garantizar que los servicios de taxi en el aeropuerto se rijan por principios de justicia y legalidad.
Desmentido sobre Descuentos Mundialistas
En un contexto relacionado, pero distinto, se ha desmentido la información que circulaba sobre la aplicación de descuentos del 18% por parte de las empresas de taxis autorizados del AICM, en el marco del Mundial 2026. Carlos Lobera, asesor de taxistas concesionarios, aclaró que esta versión es completamente falsa.
Lobera enfatizó que no existe tal comunicado oficial emitido por el Grupo Aeroportuario Marina, y que la relación contractual de los taxistas es directamente con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México S.A. de C.V., no con entidades externas que pudieran emitir tales anuncios.
Este desmentido aclara la situación respecto a los posibles beneficios para los usuarios durante el evento deportivo, separando el tema de los descuentos de las disputas operativas y de concesiones que enfrenta la empresa Casadey.
Contexto y Análisis
El conflicto en el AICM pone de manifiesto las tensiones recurrentes en la gestión de servicios aeroportuarios, especialmente en lo que respecta a la concesión y operación de servicios de transporte. La disputa entre Casadey y la administración del aeropuerto se enmarca en un debate más amplio sobre la regulación, la competencia y la legalidad en la prestación de servicios públicos.
Históricamente, los aeropuertos de gran afluencia como el AICM han sido escenarios de disputas entre concesionarios, autoridades y otros actores del sector transporte. La búsqueda de una operación eficiente y ordenada a menudo choca con los intereses y derechos de las empresas establecidas, generando litigios y solicitudes de intervención gubernamental.
La petición de Casadey a la Presidenta Sheinbaum busca elevar el conflicto a un nivel federal, esperando que desde la Presidencia se pueda ejercer la autoridad necesaria para revisar las decisiones de la administración del AICM y garantizar un trato justo y legal para todos los concesionarios. La resolución de este caso podría sentar un precedente sobre cómo se manejan este tipo de disputas en el futuro.
Las implicaciones de este conflicto van más allá de la empresa Casadey. Afectan la percepción de la competencia leal en el sector y la confianza en la administración aeroportuaria. La intervención de la Presidencia será clave para determinar si se prioriza la legalidad y la equidad o si se mantienen las decisiones tomadas por la autoridad aeroportuaria, aun ante las denuncias de despojo.
La situación actual en el AICM subraya la necesidad de mecanismos claros y transparentes para la resolución de conflictos entre concesionarios y administradores de infraestructuras críticas. La Presidenta Sheinbaum enfrenta el reto de mediar en esta disputa, asegurando que se respeten los contratos y la ley, al tiempo que se promueve un entorno de competencia saludable para los servicios de transporte.
La postura de la administración del AICM, basada en facultades legales para la reordenación de servicios, contrasta con la percepción de despojo por parte de Casadey. Este choque de narrativas requiere una investigación exhaustiva y una decisión imparcial por parte del gobierno federal para evitar que la situación escale o genere mayor incertidumbre en el sector.
En última instancia, la intervención solicitada a la Presidenta Sheinbaum busca no solo resolver un conflicto específico, sino también reafirmar el compromiso del gobierno con la competencia leal y el respeto a los derechos de los concesionarios, elementos fundamentales para el buen funcionamiento de servicios públicos esenciales como el transporte en el AICM.