El programa Sembrando Vida, una de las apuestas sociales más emblemáticas del gobierno mexicano, inicia su segunda etapa en territorio salvadoreño con la incorporación de diez mil agricultores locales que recibirán apoyo técnico y financiero para fortalecer sus actividades productivas.

La renovación del proyecto representa un hito en la cooperación bilateral entre México y El Salvador, consolidando un modelo de desarrollo rural que ha demostrado su capacidad para transformar comunidades campesinas mediante la reforestación, la producción agroforestal y el rescate de prácticas agrícolas sustentables.

Esta segunda fase del programa llega tras una evaluación positiva de los resultados obtenidos en la etapa inicial, donde miles de familias salvadoreñas lograron mejorar sus condiciones de vida a través del cultivo de árboles frutales y maderables, combinado con sistemas de producción de alimentos básicos.

Los diez mil beneficiarios recibirán acompañamiento mensual, capacitación en técnicas agroecológicas y recursos para establecer parcelas productivas que combinen la conservación ambiental con la generación de ingresos dignos para sus familias.

El relanzamiento de Sembrando Vida en suelo centroamericano refuerza la vocación de México como socio estratégico en materia de desarrollo rural, exportando un modelo que ha beneficiado a cientos de miles de campesinos mexicanos desde su creación.

Autoridades de ambos países destacan que la iniciativa no solo impulsa la producción agrícola, sino que contribuye a frenar la migración irregular al ofrecer alternativas económicas viables en las comunidades de origen, fortaleciendo el tejido social y la soberanía alimentaria regional.