México cuenta con seis empresas cementeras que dominan el mercado nacional y participan en los proyectos de construcción e infraestructura más importantes del país. Según el ranking 2025 de Las 500 empresas más importantes de México elaborado por Expansión, estas compañías generaron ingresos superiores a los 426 mil millones de pesos durante 2024 y emplean a más de 62 mil trabajadores.

Cemex encabeza la lista con ingresos de 296,946 millones de pesos y una plantilla de 44,494 empleados. Fundada en 1906 en Nuevo León, la empresa opera 15 plantas de cemento, 260 plantas de concreto premezclado y 15 canteras de agregados en territorio mexicano, consolidándose como una de las cementeras más grandes del mundo.

Le siguen Holcim México, de capital suizo, con 36,999 millones de pesos en ingresos; Cooperativa La Cruz Azul, con más de un siglo de historia y 29,754 millones; Grupo Cementos de Chihuahua (GCC), que generó 25,051 millones; Corporación Moctezuma, con 19,797 millones; y Elementia Materiales, creada en 2021, con 17,654 millones de pesos.

El sector cementero mexicano atraviesa una etapa de modernización industrial y apuesta por tecnologías más limpias para reducir emisiones contaminantes. Las empresas ya no solo compiten por vender cemento, sino por ofrecer soluciones integrales de construcción que respondan al crecimiento urbano e industrial del país.

La fuerte concentración del mercado convierte a esta industria en una de las más estratégicas para la economía nacional. Aunque existen decenas de productores y distribuidores, este pequeño grupo de empresas concentra la mayor parte de la producción nacional, el suministro para vivienda, parques industriales y las grandes obras de infraestructura pública y privada.

Cuatro de las seis cementeras son de origen mexicano —Cemex, Cruz Azul, GCC y Elementia—, mientras que dos pertenecen a capital europeo: Holcim (Suiza) y Corporación Moctezuma (Italia/España). Juntas, estas compañías mantienen operaciones que abarcan desde la producción de cemento hasta la comercialización de concreto premezclado, agregados, impermeabilizantes y materiales innovadores para construcción ligera.

La relación directa del sector con la construcción, el empleo y la inversión lo posiciona como un pilar fundamental del desarrollo económico mexicano. Las empresas cementeras participan activamente en proyectos de vivienda, infraestructura carretera, desarrollos comerciales y obras urbanas que transforman el paisaje del país.