CIUDADES SEDE, MOTOR DEL CRECIMIENTO AEROPORTUARIO

En un panorama aéreo nacional que experimenta una leve desaceleración, los aeropuertos de las ciudades que albergarán la Copa Mundial de la FIFA 2026 se perfilan como los principales impulsores del tráfico de pasajeros. Entre enero y abril de este año, mientras el sistema aeroportuario mexicano en su conjunto registró una disminución del 0.6% en el movimiento de viajeros, las terminales de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey no solo resistieron la tendencia, sino que la revirtieron, mostrando incrementos significativos.

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se erige como un claro ejemplo de esta fortaleza. Con 14.5 millones de pasajeros movilizados en el primer cuatrimestre, la terminal capitalina experimentó un crecimiento del 1.3%. Este desempeño consolida su posición como el principal nodo aéreo del país, concentrando el 23% del total nacional. Las autoridades aeroportuarias han reforzado esta capacidad operativa con un aumento proyectado en el número de operaciones por hora para la temporada de verano, pasando de 44 a 46, una medida que promete sostener e incluso potenciar su actividad en los meses venideros. La sinergia con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que también opera en el Valle de México, contribuye a mantener un balance positivo para la actividad aérea en la capital del país.

El AIFA, ubicado en Santa Lucía, se posiciona como la octava terminal con mayor volumen de pasajeros a nivel nacional, al movilizar 2.3 millones de viajeros. Este dato representa un crecimiento del 4.4%, una cifra que contrasta marcadamente con la contracción general del sector y subraya la creciente relevancia de esta nueva infraestructura.

GUADALAJARA Y MONTERREY, IMPULSO REGIONAL

En el occidente del país, Guadalajara, la tercera terminal aeroportuaria más importante de México, también exhibe números alentadores. Superando los 6 millones de pasajeros en el mismo periodo, el aeropuerto tapatío registró un crecimiento del 0.4%. Este avance se da en un contexto de importantes inversiones por parte del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), que destina 22,000 millones de pesos a la expansión y modernización de la terminal, incluyendo la construcción de un nuevo edificio que potenciará su capacidad.

Monterrey, por su parte, se consolida como la cuarta terminal con mayor tráfico y demuestra el mayor dinamismo entre las sedes mundialistas. El aeropuerto regiomontano movilizó 4.8 millones de pasajeros, lo que se traduce en un avance del 3.7%. Estas cifras, obtenidas antes del inicio oficial de la Copa Mundial, sugieren que las ciudades anfitrionas ya llegaban al magno evento deportivo con un impulso considerable, sentando bases sólidas para el impacto que se espera del torneo.

CAÍDA EN DESTINOS TURÍSTICOS TRADICIONALES

En marcado contraste con el desempeño de las sedes mundialistas, varios de los destinos turísticos más populares de México han enfrentado una disminución en el flujo de pasajeros. El Aeropuerto Internacional de Cancún, la segunda terminal con mayor volumen a nivel nacional, movilizó 10.5 millones de personas, lo que representa una caída del 2.4%. Esta tendencia a la baja se observa también en otras importantes plazas turísticas.

El Aeropuerto Internacional de Tijuana, el quinto en importancia, transportó 3.8 millones de pasajeros, un retroceso del 8.3% respecto al mismo periodo del año anterior. San José del Cabo, un punto clave para el turismo estadounidense, registró 2.6 millones de viajeros, con una contracción del 3.7%. Puerto Vallarta, la séptima terminal en volumen, experimentó la mayor caída del periodo, al movilizar 2.4 millones de viajeros, un descenso del 11%. Finalmente, el Aeropuerto Internacional del Bajío, décimo en el ranking nacional, reportó una baja del 3.5%, con poco más de un millón de pasajeros.

MÉRIDA, UN CASO DE CRECIMIENTO AISLADO

Fuera de las grandes metrópolis y los destinos de playa, el Aeropuerto Internacional de Mérida se destaca como un caso particular de crecimiento sostenido. Ubicada en la novena posición por volumen de viajeros, la terminal yucateca movilizó 1.3 millones de personas en los primeros cuatro meses del año, lo que se traduce en un impresionante incremento del 9.7%, la cifra más alta reportada por la AFAC en este periodo.

PERSPECTIVAS GLOBALES Y REGIONALES

Las proyecciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) para el flujo de pasajeros en América Latina son positivas, aunque moderadas. La región espera un crecimiento del 5% en el tráfico aéreo para este año, situándose solo por detrás de África (10%) y Asia-Pacífico (5.1%). Estas cifras globales, si bien alentadoras, ponen de relieve la resiliencia y el potencial de crecimiento de los mercados individuales, como el mexicano, especialmente en las ciudades que se preparan para un evento de magnitud internacional como el Mundial.

El desempeño de los aeropuertos mexicanos antes del Mundial 2026 sugiere una preparación sólida en las ciudades sede. La inversión en infraestructura y la optimización de operaciones en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey sientan las bases para un incremento esperado en el turismo y la actividad económica, impulsado por la llegada de aficionados y equipos de todo el mundo. La anticipación de este crecimiento, incluso antes de que ruede el balón, subraya la importancia estratégica del evento deportivo para la conectividad aérea del país.

El contraste con la disminución en aeropuertos de playa podría indicar un reajuste en los patrones de viaje, con un posible desplazamiento del interés turístico hacia eventos masivos y ciudades con infraestructura preparada para grandes concentraciones. El éxito del Mundial 2026 dependerá en gran medida de la capacidad de estas sedes para gestionar el flujo de visitantes y ofrecer una experiencia positiva, lo que a su vez podría consolidar su atractivo a largo plazo.

La tendencia observada en el primer cuatrimestre del año es un indicador temprano del impacto que el Mundial puede tener en la infraestructura de transporte. La capacidad de adaptación y crecimiento de los aeropuertos en las ciudades sede, frente a la contracción en otros destinos, sugiere una reconfiguración del panorama turístico y de movilidad en México, con un enfoque creciente en los grandes eventos.

El impulso adicional que se espera de las operaciones aéreas en la Ciudad de México, con el aumento de vuelos por hora, es una señal clara de la preparación para recibir un volumen de pasajeros significativamente mayor. Este tipo de medidas son cruciales para asegurar la fluidez y eficiencia del transporte aéreo durante el torneo.

En resumen, mientras algunos destinos turísticos tradicionales enfrentan desafíos, las ciudades anfitrionas del Mundial 2026 demuestran una notable capacidad de crecimiento y adaptación, anticipando y capitalizando el impulso que un evento de esta magnitud genera en la conectividad aérea y la economía local.