La Secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, ha emitido un comunicado para aclarar las recientes publicaciones que cuestionan el origen de su patrimonio y sus gastos personales, particularmente en lo referente a artículos de lujo como relojes de marcas exclusivas.
Rodríguez Zamora negó categóricamente haber utilizado recursos públicos para la adquisición de bienes materiales, incluyendo relojes, accesorios u otros artículos de lujo. Afirmó que su patrimonio ha sido construido a lo largo de los años mediante el esfuerzo, la dedicación y la honestidad, antes de asumir cualquier cargo público.
La funcionaria detalló que sus bienes provienen de su exitosa trayectoria profesional en el sector privado, especialmente en la industria restaurantera. Esta actividad, que aprendió y ejerce, la comparte con su madre, una figura reconocida en Tlaxcala y Puebla por su labor en la promoción de la cultura y la gastronomía.
En su defensa, Rodríguez Zamora subrayó que todos sus bienes y gastos, incluidos aquellos considerados de lujo, están debidamente reflejados en sus declaraciones patrimoniales. Enfatizó que no existe ninguna relación entre su patrimonio y el uso de recursos públicos, y que su desempeño se ha caracterizado por la integridad, lejos de actos de corrupción o beneficio personal.
"Quiero ser absolutamente clara: ningún bien material de mi propiedad, incluido cualquier reloj, accesorio u otro artículo al que se haga referencia en la publicación, ha sido adquirido con recursos públicos, ni durante mi gestión como secretaria de Turismo", declaró de manera contundente.
Respecto a las fotografías que circularon, donde se le ve a ella y a su pareja, Iván García Juárez, actual procurador Ambiental de Tlaxcala, portando prendas y objetos de marcas como Cartier y Rolex, la Secretaria de Turismo señaló que las imágenes no siempre corresponden al mismo contexto.
Explicó que algunas fotografías fueron capturadas durante el ejercicio de sus funciones como Secretaria de Turismo, mientras que otras pertenecen a actividades puramente personales. En estos últimos casos, reiteró que los gastos corrieron por cuenta propia, sin implicar fondos de la Secretaría de Turismo ni del Gobierno de México.
La titular de Turismo también aprovechó para cuestionar la pertinencia de utilizar aspectos de la vida personal, como las relaciones, la familia, la apariencia o el cuerpo de las mujeres, para poner en duda su capacidad o legitimidad en el ejercicio de un cargo público. Sostuvo que estos elementos no deberían ser motivo para cuestionar los espacios que han conquistado ni su aptitud para asumir responsabilidades.
Rodríguez Zamora afirmó que su vida familiar y de pareja pertenece al ámbito privado, y expresó su orgullo por sus raíces tlaxcaltecas y los valores inculcados por sus padres. Este posicionamiento busca defender la privacidad y la autonomía personal frente al escrutinio público.
En un mensaje difundido a través de redes sociales, la funcionaria reiteró su compromiso con los principios de austeridad, sencillez y servicio público, valores que dijo compartir con la Presidenta Claudia Sheinbaum. Este alineamiento busca reforzar su imagen como una servidora pública comprometida con la administración actual.
"Como secretaria de Turismo, reitero mi compromiso absoluto con la transparencia, la rendición de cuentas y el manejo responsable de los recursos públicos", sentenció, buscando así cerrar filas y reafirmar su lealtad a los principios de la administración federal.
Finalmente, Josefina Rodríguez Zamora manifestó su respeto por la labor de los medios de comunicación y el derecho de la sociedad a estar informada. Por ello, se declaró dispuesta a proporcionar información adicional o documentación que sirva para verificar sus declaraciones y aclarar cualquier duda.
Este incidente subraya la constante vigilancia a la que están sometidos los funcionarios públicos en México, donde cualquier indicio de ostentación puede generar cuestionamientos sobre la procedencia de los recursos y la integridad en el servicio público. La defensa de Rodríguez Zamora se centra en la separación tajante entre su patrimonio personal, forjado en el sector privado, y sus responsabilidades gubernamentales.
El contexto de austeridad promovido por la administración federal hace que este tipo de aclaraciones sean particularmente importantes para mantener la confianza ciudadana. La Secretaria de Turismo busca, con su comunicado, disipar cualquier sombra de duda sobre su ética y su apego a las normativas de transparencia y rendición de cuentas.
La industria restaurantera y de la gastronomía, donde la Secretaria ha desarrollado parte de su carrera, es un sector que a menudo requiere de inversiones significativas y que puede generar patrimonios considerables. La explicación de Rodríguez Zamora se apoya en esta trayectoria para justificar su capacidad económica.
La mención de su pareja, Iván García Juárez, también añade una capa a la discusión, aunque la aclaración se centra principalmente en el patrimonio y los gastos de la Secretaria. La defensa de la privacidad en las relaciones personales y familiares es un punto clave en su argumentación, buscando delimitar el escrutinio público a su desempeño profesional.
En resumen, la Secretaria de Turismo ha respondido a las críticas defendiendo la legitimidad de su patrimonio y desvinculándolo del uso de recursos públicos. Su postura es clara: sus bienes son fruto de su trabajo en el sector privado y sus gastos personales son cubiertos con fondos propios, reafirmando su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas en su actual cargo público.