La Sección 22 del magisterio oaxaqueño decidió suspender indefinidamente la mesa de negociación que sostenía con la Secretaría de Gobernación, luego de que docentes resultaran agredidos durante un bloqueo carretero en Villa de Mitla. La secretaria general del sindicato, Yenny Aracely Pérez Martínez, anunció el receso de las pláticas que buscaban resolver la agenda de justicia pendiente.
Las negociaciones abordaban temas sensibles como el cierre de carpetas de investigación penal contra maestros y la reparación del daño en casos emblemáticos como el de Nochixtlán, donde en 2016 murieron al menos seis personas durante un operativo policial contra el magisterio disidente.
Pérez Martínez responsabilizó directamente de las agresiones al presidente municipal de Mitla, Esaú López Quero, y al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, ambos militantes de Morena. La dirigente magisterial señaló que los hechos violentos ocurrieron mientras los docentes mantenían un bloqueo carretero en esa localidad del Valle de Tlacolula.
La ruptura del diálogo representa un revés para el gobierno morenista en Oaxaca, que había logrado mantener canales de comunicación abiertos con uno de los sindicatos más combativos del país. La Sección 22 históricamente ha mantenido una relación conflictiva con gobiernos estatales y federales, sin importar su signo político.
El gobernador Jara Cruz enfrenta ahora el desafío de restablecer la comunicación con el magisterio disidente mientras se investigan los hechos violentos en Mitla. La administración estatal no ha emitido hasta el momento una postura oficial sobre las acusaciones de la dirigencia sindical.
La suspensión de las negociaciones deja en el aire la resolución de demandas históricas del magisterio oaxaqueño, incluida la justicia para las víctimas de Nochixtlán, un episodio que marcó profundamente la relación entre el Estado mexicano y los maestros disidentes durante el sexenio anterior.