Las fuerzas rusas ejecutaron un bombardeo masivo contra Kiev durante la madrugada del domingo, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas y decenas de heridos, según informaron autoridades ucranianas. El ataque incluyó el uso de un misil hipersónico Oreshnik, marcando una de las ofensivas más intensas desde el inicio del conflicto en febrero de 2022.
La Fuerza Aérea de Ucrania reportó que Rusia desplegó aproximadamente 600 drones y 90 misiles durante la operación. Los sistemas de defensa aérea ucranianos lograron interceptar 549 drones y 55 misiles, aunque varios proyectiles impactaron zonas residenciales y civiles de la capital.
Testigos presenciales describieron escenas de pánico en estaciones del metro donde la población buscaba refugio. Sofia Melnichenko, de 21 años, relató que tras cuatro explosiones consecutivas, el techo de la estación subterránea comenzó a desmoronarse mientras niños gritaban y la gente entraba en pánico. Los equipos de rescate trabajaron durante todo el día extinguiendo incendios y buscando sobrevivientes entre escombros de viviendas, centros comerciales, museos, teatros, escuelas y universidades.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski confirmó que Rusia utilizó el misil hipersónico Oreshnik y denunció que el ataque alcanzó instalaciones de abastecimiento de agua, mercados e infraestructura civil. "Están completamente locos", declaró Zelenski en su cuenta de Telegram, refiriéndose al liderazgo ruso.
El ejército ruso confirmó el lanzamiento del misil Oreshnik, justificándolo como respuesta a ataques ucranianos contra infraestructura civil en territorio ruso. Moscú negó haber atacado objetivos civiles y aseguró que sus blancos fueron puestos de mando militares y servicios de inteligencia ucranianos. Esta versión contrasta con los reportes de autoridades locales sobre daños en zonas residenciales.
El ataque se produce días después de que un bombardeo ucraniano contra Starobilsk, en territorio ocupado por Rusia, dejara 21 muertos. El presidente Vladimir Putin había prometido represalias militares por ese incidente. Kiev negó haber apuntado contra civiles y afirmó que atacó una unidad de drones rusos estacionada en la región.
Líderes europeos condenaron el bombardeo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el ataque como "desesperación" y no una muestra de fuerza. El canciller alemán Friedrich Merz lo describió como una "escalada temeraria", mientras que el presidente francés Emmanuel Macron consideró que representa una "huida hacia adelante" de Moscú. Las negociaciones de paz, mediadas por Estados Unidos, permanecen suspendidas desde que estalló el conflicto en Oriente Medio a finales de febrero.