El gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, compareció este martes ante la Fiscalía General de la República (FGR) después de ser citado formalmente por las graves acusaciones provenientes de Estados Unidos que lo vinculan con organizaciones del narcotráfico.
Mediante un mensaje publicado en sus redes sociales, el mandatario estatal afirmó que acudió "con la frente en alto" y prometió no cesar en su lucha "porque la verdad prevalezca". La declaración llega en medio de una creciente presión política y judicial que ha obligado al gobernador a solicitar licencia temporal de su cargo.
La comparecencia de Rocha Moya ante las autoridades federales se produce días después de que la FGR emitiera un citatorio formal, en respuesta a información proporcionada por agencias estadounidenses que señalan presuntos vínculos del político morenista con estructuras criminales en el estado del Pacífico mexicano.
De manera paralela, el vicefiscal general de Sinaloa con licencia, Dámaso Castro Saavedra, también se presentó este martes ante la FGR para rendir su declaración en el mismo caso. Al salir de las instalaciones de la dependencia federal, Castro Saavedra manifestó su confianza en el trabajo realizado durante su gestión y señaló que permitirá que la Fiscalía integre la carpeta de investigación correspondiente.
Las acusaciones contra Rocha Moya representan uno de los episodios más delicados para la administración estatal de Sinaloa, entidad históricamente marcada por la presencia del crimen organizado. La situación ha generado un intenso debate sobre la infiltración del narcotráfico en las estructuras gubernamentales del país.
La FGR no ha emitido declaraciones oficiales sobre el contenido de las diligencias realizadas este martes ni sobre los plazos para la integración de la investigación. Mientras tanto, el gobierno interino de Sinaloa continúa operando bajo la conducción temporal designada tras la solicitud de licencia del gobernador.