La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que aprovechará la próxima visita del rey Felipe VI de España para abordar temas cruciales para la nación, entre ellos, la relevancia de los pueblos originarios y la necesidad de reconocer la grandeza cultural mexicana previa a la llegada de los colonizadores.
El monarca español tiene programada su llegada a México para la tarde del jueves 25 de junio. Su estancia será breve, ya que se trasladará a Guadalajara, Jalisco, para asistir al partido de la selección española contra Uruguay, correspondiente al Mundial 2026.
Aunque los detalles específicos de la agenda de la reunión entre Sheinbaum y Felipe VI aún no se han definido completamente, la presidenta mexicana adelantó que su postura será firme en cuanto a la defensa y el reconocimiento de los pueblos originarios. "Siempre" hablará de su importancia histórica y del valor que representan para México, desde antes de la conquista hasta la actualidad.
Este encuentro se da en un contexto de años de tensión diplomática, marcada por la carta enviada en 2019 por el expresidente Andrés Manuel López Obrador al rey Felipe VI, solicitando disculpas formales por los abusos cometidos durante la conquista española. Dicha misiva, que inicialmente fue privada, se hizo pública y, según Sheinbaum, desencadenó una "campaña en España" en contra del entonces mandatario mexicano.
Sin embargo, Sheinbaum reconoció un gesto significativo por parte del rey Felipe VI. En marzo pasado, durante su asistencia a una exposición sobre mujeres indígenas en Madrid, el monarca admitió que "hubo muchos abusos" durante la conquista. Si bien esto no representa el perdón explícito solicitado por México, la presidenta lo considera un "avance importante" y un reconocimiento a los pueblos originarios.
La visión de México, reiterada por Sheinbaum, es que España debe reconocer la riqueza cultural mexicana no como una herencia que inicia con la colonia, sino como una continuidad histórica que emana de las grandes civilizaciones y pueblos indígenas originarios.
"Como él da un paso, pues lo recibimos aquí", afirmó Sheinbaum, destacando que, a pesar de que Felipe VI podría haber viajado directamente a Jalisco para el partido, su visita a México y el encuentro con la presidenta subrayan la importancia de las relaciones bilaterales.
La comitiva española que acompañará al rey Felipe VI en su desplazamiento a México estará integrada por figuras clave del gobierno español. Entre ellos se encuentran José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, y Milagros Tolón, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes. Su presencia subraya el carácter oficial y la relevancia diplomática de la visita.
La relación entre México y España ha pasado por altibajos. La solicitud de disculpas por parte de López Obrador generó un distanciamiento que Sheinbaum ha buscado sanar. Su administración ha trabajado para recomponer los lazos, y esta reunión con el rey es vista como una oportunidad para fortalecer la cooperación y el entendimiento mutuo.
El Mundial de Fútbol 2026, que se celebra en México, Estados Unidos y Canadá, sirve como telón de fondo para esta visita real. La coincidencia de la agenda del monarca con el evento deportivo permite un acercamiento que, más allá del fútbol, tiene implicaciones políticas y diplomáticas significativas.
La postura de México respecto a la conquista y la colonización ha sido constante. Se busca un reconocimiento histórico que abarque la complejidad del pasado y honre la memoria de los pueblos originarios. La administración de Sheinbaum continúa esta línea, esperando que el diálogo con España derive en un entendimiento más profundo y respetuoso.
La reunión entre Sheinbaum y Felipe VI será un termómetro para medir el estado actual de las relaciones bilaterales y las expectativas de México en cuanto a un reconocimiento histórico más amplio. Los temas a tratar, aunque centrados en el pasado, tienen repercusiones directas en la percepción y el respeto mutuo entre ambas naciones.
El legado de la conquista sigue siendo un tema sensible. La forma en que se aborde en este encuentro podría marcar un precedente en las futuras interacciones diplomáticas y en la narrativa histórica compartida por México y España.
La expectativa se centra en si la visita del rey Felipe VI representará un paso más allá de las declaraciones previas, hacia un reconocimiento más formal y completo de los agravios históricos, fortaleciendo así los lazos entre ambos países en un marco de respeto y equidad.