La regidora Anita Guerra, representante del Partido Verde Ecologista de México en Cuautla, Morelos, elevó una petición formal al gobierno federal para que declare la desaparición de poderes en el municipio, ante lo que calificó como una crisis de gobernabilidad sin precedentes.

La legisladora verde alertó sobre la posible infiltración del crimen organizado en las estructuras del gobierno municipal, señalando que diversos funcionarios podrían mantener nexos con grupos delictivos que operan en la región.

En el centro de la denuncia se encuentra el caso del alcalde Jesús Corona, quien permanece prófugo de la justicia. Según Guerra, existen indicios que apuntan a una presunta relación entre el edil y el cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas del país.

La valiente regidora del PVEM también dirigió señalamientos contra las autoridades estatales, a quienes acusó de encubrir la situación del presidente municipal fugitivo. Guerra cuestionó la falta de acción contundente por parte del gobierno de Morelos para localizar y presentar ante la justicia al alcalde desaparecido.

La petición de desaparición de poderes representa una medida extraordinaria contemplada en la Constitución para casos donde las instituciones locales han colapsado o están comprometidas. De proceder, el gobierno federal asumiría temporalmente el control del municipio.

Cuautla, segunda ciudad más importante de Morelos, enfrenta una grave crisis de seguridad que se ha agudizado en los últimos meses, con un incremento notable en la violencia relacionada con disputas territoriales entre organizaciones criminales.

La denuncia de la regidora Guerra pone sobre la mesa la urgente necesidad de intervención federal en un municipio donde las instituciones parecen haber sido rebasadas por la delincuencia organizada, poniendo en riesgo la seguridad y el estado de derecho de sus habitantes.