El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para 2027 ha encendido las alarmas en el ámbito académico, al revelar una propuesta de incremento presupuestal que apenas alcanza el 1 por ciento real para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La cifra proyectada para la máxima casa de estudios asciende a 56 mil 6 millones de pesos, un aumento que, de ser aprobado en sus términos, resultaría insuficiente para cubrir las necesidades operativas y de desarrollo de una institución de su envergadura.
En marcado contraste, otras instituciones de educación superior pública parecen tener un panorama más alentador. El Instituto Politécnico Nacional (IPN) se perfila para recibir 25 mil 195.5 millones de pesos, lo que significaría un crecimiento real del 7.1 por ciento. Este incremento sustancial podría permitir al IPN fortalecer sus programas académicos, infraestructura y líneas de investigación.
De manera similar, el Tecnológico Nacional de México (TecNM) también experimentaría un alza considerable, pasando de 22 mil 385.2 millones de pesos en 2026 a 24 mil 735.6 millones en 2027, lo que se traduce en un aumento real del 7.1 por ciento. Este impulso financiero podría ser clave para la expansión y modernización de los planteles del TecNM a lo largo del país.
La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), otra de las grandes universidades públicas del país, recibiría 10 mil 776.9 millones de pesos, lo que representa un crecimiento real del 3.5 por ciento. Si bien es un aumento menor al del IPN y TecNM, es significativamente superior al propuesto para la UNAM, permitiendo a la UAM mantener y potencialmente mejorar sus servicios educativos.
La Universidad Pedagógica Nacional (UPN) no se queda atrás, con una propuesta de mil 226.4 millones de pesos, lo que implica un aumento real de alrededor del 3.5 por ciento. Este recurso será fundamental para la formación de docentes y profesionales de la educación en México.
En un escenario distinto se encuentran las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García, cuyo presupuesto propuesto para 2027 prácticamente no contempla crecimiento real, manteniéndose en 3 mil 205.6 millones de pesos. Estos fondos están destinados a sostener la operación de sus más de 200 sedes, lo que sugiere una política de contención en este programa específico.
La Universidad de las Lenguas Indígenas de México, por su parte, dispondría de 12.9 millones de pesos, con un incremento real cercano al 0.8 por ciento, una cifra que refleja la prioridad asignada a esta institución en el contexto del presupuesto federal.
El Gobierno federal también contempla la expansión de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, a la cual se proponen mil 598.9 millones de pesos para 2027. El objetivo es ampliar su presencia territorial con nuevas sedes en Michoacán, Estado de México y Puebla, consolidando su crecimiento y alcance.
Esta institución ha mostrado una expansión notable, superando los 93 mil estudiantes en 2026 y registrando un aumento del 66 por ciento en su matrícula en menos de un año. La apertura de cinco nuevas unidades académicas subraya su dinamismo y la apuesta por su desarrollo.
La Universidad Rosario Castellanos, junto con el IPN, el TecNM y universidades públicas estatales, participa activamente en la plataforma Educación Superior 2026, que ofreció 37 mil 503 espacios para jóvenes que no lograron ingresar a la UNAM, evidenciando un esfuerzo coordinado por ampliar el acceso a la educación superior.
Es crucial recordar que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 aún debe ser analizado y aprobado por la Cámara de Diputados. Esto significa que las asignaciones planteadas en el PPEF son una propuesta inicial y podrían ser objeto de modificaciones durante el proceso legislativo, abriendo la posibilidad de ajustes en los montos destinados a cada institución.
El contexto de estas propuestas presupuestarias se da en un marco donde el Gobierno federal asegura haber creado 245 mil nuevos espacios de educación superior durante los primeros dos años de la administración actual, buscando así atender la creciente demanda de acceso a la educación post-secundaria en el país.