Un rancho en Hemet, California, presuntamente propiedad de Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón” y hijastro de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), era rentado por mil 500 dólares mensuales a un criador de caballos. La propiedad, que ha estado bajo la lupa de las autoridades estadounidenses, se encuentra en el centro de un proceso legal para su decomiso, iniciado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Vínculos con el Crimen Organizado
Las autoridades estadounidenses han señalado a Valencia González como el presunto nuevo líder del CJNG, una organización criminal con vasta presencia en México y Estados Unidos. El Departamento de Justicia busca confiscar el rancho, argumentando su vinculación directa con Valencia González. Este inmueble, de dos hectáreas, fue adquirido en 2011 por 250 mil dólares y, según reportes, su valor actual ronda los 700 mil dólares.
La propiedad está ubicada en Hemet, una comunidad al este de Los Ángeles, caracterizada por sus extensos terrenos, ranchos y residencias. La superficie del terreno es de aproximadamente 19 mil 468 metros cuadrados, un área considerable que equivale a casi tres campos de fútbol.
Desalojo Inminente
El inquilino actual, un criador de caballos, fue notificado recientemente por José María González Valencia, tío materno de Valencia González y quien administra el inmueble, sobre la necesidad de abandonar la propiedad. La orden fue directa: “Te tienes que salir”, sin ofrecer mayores detalles. El criador de caballos, consciente de la delicada situación, decidió no hacer más preguntas, pues según sus propias palabras, “no conviene”.
La renta se pagaba puntualmente cada mes, siempre en efectivo. El criador de caballos ya ha comenzado a trasladar parte de su ganado a una granja cercana, pero teme que el gobierno estadounidense tome posesión del terreno antes de que pueda retirar todas sus pertenencias y animales.
La DEA y el CJNG
La Administración para el Control de Drogas (DEA) ha identificado a Juan Carlos Valencia González como uno de sus principales objetivos. Terry Cole, director de la agencia, ha confirmado que “El Pelón” o “El 03” es una prioridad para la DEA en su ofensiva contra el CJNG. La agencia antidrogas mantiene su presión sobre la estructura del cártel, mientras se desarrollan investigaciones sobre sus operaciones y activos.
Antecedentes y Cargos
Valencia González adquirió el rancho en 2011, a la edad de 26 años, utilizando principalmente un préstamo. En ese entonces, registró la propiedad bajo el nombre de Juan Carlos González, utilizando el apellido de su madre, Rosalinda González Valencia. Con el tiempo, su rol dentro de la organización criminal se consolidó, llegando a estar al frente del Grupo Élite, un comando presuntamente encargado de la seguridad del líder del cártel.
En 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos le imputó cargos por importación de drogas y uso de armas de fuego. Posteriormente, las autoridades lo señalaron como uno de los objetivos prioritarios de la DEA.
Sucesión en el CJNG
Tras la presunta muerte de “El Mencho” en un operativo militar en febrero pasado, Valencia González fue señalado como su posible sucesor al frente del CJNG. Actualmente, existe una recompensa de 25 millones de dólares por información que conduzca a su captura, lo que subraya la importancia de su figura en el panorama del narcotráfico.
Proceso Legal y Sanciones
El proceso de decomiso del rancho está en manos de un juez en Washington D.C., y es gestionado por la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomisos de la División Criminal del Departamento de Justicia. Adicionalmente, las sanciones impuestas a finales de julio por el Departamento del Tesoro contra Valencia González han intensificado el escrutinio sobre el rancho. La designación por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) implica el congelamiento de bienes y cuentas del capo en Estados Unidos, y prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con él.
Estado Actual de la Propiedad
Actualmente, el terreno aún alberga algunos animales y pertenencias del antiguo inquilino, incluyendo dos gallos, dos perros, un chivo y un borrego. La propiedad cuenta con una pequeña casa deteriorada, una galera de madera y una vieja camioneta cubierta de polvo. El perímetro del lugar está cercado con avisos que advierten sobre la presencia de animales y señalan la existencia de cámaras de seguridad y grabadoras de audio, medidas de precaución que reflejan la naturaleza de las actividades asociadas al inmueble.
El caso del rancho de Valencia González pone de manifiesto la complejidad de las operaciones del crimen organizado transnacional y los esfuerzos de las autoridades estadounidenses por desmantelar sus estructuras y confiscar sus activos ilícitos. La situación legal del inmueble y la búsqueda de “El Pelón” continúan siendo un foco de atención para las agencias de seguridad en ambos países.