El Puente del Comercio Mundial (World Trade Bridge, WTB) en Laredo, Texas, ha anunciado una ampliación de sus horarios de operación a partir del 5 de septiembre de 2026. Esta medida, que se implementará inicialmente como un programa piloto de tres meses, tiene como objetivo principal incrementar la capacidad operativa y la competitividad del que es considerado el principal cruce de carga en la región Laredo–Nuevo Laredo.
La iniciativa surge como respuesta a las demandas y esfuerzos conjuntos de las autoridades aduaneras mexicanas, así como de importantes organizaciones empresariales y gremios regionales, entre los que destaca COMCE Noreste. La meta es clara: mitigar los cuellos de botella que actualmente afectan el flujo transfronterizo y dar respuesta a los crecientes volúmenes de carga que, durante 2026, han ejercido una presión sin precedentes sobre la infraestructura existente.
Sin embargo, esta extensión de horarios no está exenta de desafíos. Representa una adaptación significativa para agentes aduanales, transportistas y empresas, quienes deberán ajustar sus estructuras de personal, turnos laborales y procesos administrativos para poder capitalizar las nuevas ventanas operativas. La capacidad de respuesta de estos actores será crucial para que la ampliación se traduzca efectivamente en un aumento tangible de la capacidad de cruce.
Desafíos Operativos y Costos Adicionales
Mario Palos Garza, agente aduanal y presidente de Grupo Palos Garza, ha señalado que la ampliación, que incluye horarios nocturnos hasta la madrugada, obligará a las agencias aduanales a incrementar sus costos laborales y operativos. "Los agentes aduanales nos veremos en la necesidad de incrementar nuestro costo porque tendremos que tener una segunda plantilla de ejecutivos que den seguimiento, que elaboren pedimentos o documentación para que esto pueda llevarse a cabo", explicó. Esta necesidad de personal adicional para cubrir las nuevas horas de operación implica una inversión directa en recursos humanos.
De manera similar, las empresas transportistas enfrentan retos importantes. Los operadores de tractocamión están sujetos a regulaciones estrictas sobre horas de servicio y descanso. Para cumplir con los nuevos horarios, muchas compañías deberán reorganizar turnos y la disponibilidad de sus conductores, lo que inevitablemente generará costos adicionales durante esta fase de adaptación. La logística de personal se vuelve un factor crítico.
Adaptación a las Exigencias Globales
Manuel Canales Bermea, agente aduanal y líder político de Nuevo Laredo, considera que esta ampliación es un paso necesario para que México se mantenga a la par de las exigencias de los mercados internacionales. "México, como tal, se tiene que ir preparando a las exigencias del mercado global, como de Europa, como de Asia. Estos horarios, por supuesto, todos nos tenemos que ir adaptando y son sumamente importantes", afirmó. Subrayó la necesidad de continuar capacitando a agentes aduanales, transportistas y a toda la cadena logística en general, adaptando el recurso humano a las nuevas dinámicas.
La prueba piloto, acordada entre la Aduana de Nuevo Laredo y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), tendrá una duración inicial de tres meses. Durante este periodo, se evaluará la efectividad de la medida y se identificarán áreas de mejora.
Un Corredor Bajo Presión Constante
Actualmente, el World Trade Bridge es testigo del tránsito diario de aproximadamente 17 mil tractocamiones en ambos sentidos. Este volumen masivo ha impulsado la búsqueda de alternativas para optimizar la infraestructura existente por parte de autoridades y empresarios de ambos lados de la frontera. Uno de los problemas históricos ha sido la concentración de operaciones en horas pico, y la ampliación horaria busca precisamente distribuir este volumen a lo largo de un periodo operativo más extenso.
El reto principal reside en asegurar que toda la cadena logística —incluyendo aduanas, agencias aduanales, transportistas, almacenes, importadores y exportadores— posea la capacidad necesaria para operar eficientemente durante estas horas adicionales. Esto podría requerir inversiones considerables tanto para las empresas como para las autoridades involucradas.
No obstante, los representantes del sector confían en que los beneficios a mediano y largo plazo superarán los costos iniciales. La generación de mayor capacidad, previsibilidad y competitividad para las operaciones transfronterizas son factores clave. "A mediano o largo plazo esto tiene que seguir generando una confianza en los manejos logísticos, hablo de toda la cadena logística", señaló Canales Bermea, enfatizando la importancia de la adaptación y la identificación de nuevas oportunidades de negocio.
Para Palos Garza, uno de los aspectos más positivos de este programa es su potencial para aumentar la capacidad efectiva de operación sin necesidad de expandir la infraestructura física. "Este volumen de operación definitivamente sí trae un impacto positivo, si hablamos del incremento de operación, porque no hay más infraestructura. Tenemos el mismo puente, tenemos los mismos puentes, tenemos las mismas casetas", afirmó. Destacó que una de las ventajas competitivas de México con Estados Unidos radica en los tiempos de entrega y la eficiencia, por lo que diversificar la carga y aumentar el volumen operativo es un paso en la dirección correcta.
Con la entrada en vigor del nuevo horario del WTB, también conocido como Puente III, se establecerán reuniones de evaluación y coordinación quincenales. Estos encuentros contarán con la participación de todos los actores involucrados con el fin de medir resultados, identificar problemas emergentes y proponer ajustes que maximicen la eficiencia y el volumen de las operaciones de comercio exterior a través de este vital cruce fronterizo. Felipe G. Romero III, director de Comunicaciones y Marketing de la Ciudad y Puerto de Laredo, ha reconocido los esfuerzos realizados por la Dirección de Aduanas.