Comunidades indígenas alzan la voz contra el abandono
Desde Alcozacán, Guerrero, representantes de pueblos originarios de la Montaña Baja lanzaron un reclamo contundente contra las autoridades por su omisión ante la violencia que azota la región. La indígena nahua Bernardina, vocera del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), expresó el hartazgo de las comunidades frente a la inacción gubernamental.
El grito desesperado de los pueblos
"Ya basta de tanto dolor y de tanta muerte", declaró Bernardina ante la comunidad reunida, pero su mensaje no se limitó a señalar a los grupos criminales. La dirigente comunitaria dirigió sus palabras más duras hacia quienes deberían garantizar la seguridad: "Ya basta de tanta indiferencia y desprecio", sentenció, acusando a las administraciones de voltear la mirada solo cuando les conviene políticamente.
Terror cotidiano sin respuesta institucional
Las comunidades nahuas de la región enfrentan ataques sistemáticos de grupos armados que han convertido el miedo en parte de la vida diaria. Niños y niñas crecen bajo la sombra del terror, mientras las autoridades brillan por su ausencia. Según denunció la vocera indígena, los gobiernos solo recuerdan a estos pueblos en temporada electoral o cuando necesitan capital político, convirtiendo las tragedias humanas en simples titulares noticiosos.
Organizaciones comunitarias exigen atención
El Cipog-EZ y la CRAC-PF, organizaciones con profundo arraigo en la defensa de los derechos de los pueblos originarios, mantienen su exigencia de que las autoridades asuman su responsabilidad. Las comunidades de la Montaña Baja no piden favores: reclaman el derecho básico a vivir sin violencia, un derecho que el Estado mexicano les ha negado sistemáticamente mientras la impunidad protege a los perpetradores de la violencia.