El Partido Revolucionario Institucional activó un operativo político de gran escala en Coahuila, movilizando a su bancada completa en el Congreso de la Unión, senadores y la dirigencia nacional encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas.
La estrategia busca fortalecer las campañas de los candidatos priistas en el estado norteño, donde el partido enfrenta una competencia cerrada en diversos municipios y distritos locales. Moreno Cárdenas coordinó personalmente el despliegue de cuadros políticos en territorio coahuilense.
El líder nacional del tricolor lanzó una advertencia directa contra el partido gobernante a nivel federal, señalando que la llegada de Morena al poder estatal representaría "un riesgo para la paz y la seguridad" de los coahuilenses. La acusación forma parte del discurso central de la campaña priista en la entidad.
Coahuila se perfila como uno de los bastiones que el PRI busca defender con mayor énfasis en el actual ciclo electoral. El partido mantiene presencia histórica en el estado, aunque enfrenta el embate de la fuerza electoral que Morena ha demostrado en comicios recientes a nivel nacional.
La movilización incluye recorridos territoriales, eventos públicos con candidatos locales y una estrategia de comunicación intensiva en medios y redes sociales. El PRI apuesta a su estructura territorial y experiencia de gobierno para mantener posiciones.
La respuesta de Morena ante estas acusaciones no se hizo esperar, aunque el partido oficialista ha optado por centrar su campaña en propuestas programáticas más que en confrontación directa con el tricolor en esta entidad.
Los comicios en Coahuila se realizarán en las próximas semanas y definirán el control de ayuntamientos clave y la composición del Congreso local, en una contienda que ambos institutos políticos consideran estratégica para sus proyectos nacionales.