El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Manuel Añorve, lanzó una advertencia contundente: el partido gobernante está construyendo un andamiaje legal para perpetuarse en el poder mediante reformas que le permitirían anular resultados electorales incómodos y controlar completamente al Poder Judicial.
Según las declaraciones del legislador priista, las iniciativas impulsadas por el oficialismo en materia de soberanía y elección judicial no buscan fortalecer la democracia, sino todo lo contrario: crear mecanismos institucionales para invalidar la voluntad popular cuando ésta no favorezca al partido en el gobierno.
Añorve señaló que el verdadero objetivo detrás de estas reformas es someter a los jueces, magistrados y ministros a la línea partidista del oficialismo, eliminando así el último contrapeso institucional que podría frenar decisiones arbitrarias o inconstitucionales del Ejecutivo y su mayoría legislativa.
El coordinador priista también advirtió sobre intentos de restringir las voces críticas, en lo que calificó como una estrategia integral para consolidar un modelo de poder sin fiscalización ni rendición de cuentas reales.
Las acusaciones del PRI se suman a las preocupaciones expresadas por organismos civiles, académicos y sectores de la oposición sobre el rumbo autoritario que estaría tomando el país bajo el actual gobierno.
La controversia sobre estas reformas llega en un momento crítico, cuando diversos analistas han alertado sobre el debilitamiento sistemático de las instituciones autónomas y los mecanismos de control democrático en México.
Hasta el momento, el partido gobernante no ha respondido públicamente a las acusaciones de Añorve, quien insistió en que su bancada se opondrá a cualquier intento de convertir al país en un régimen de partido hegemónico disfrazado de democracia.