La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha presentado sus proyecciones para la economía mexicana en 2027, anticipando un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que oscilará entre el 1.5 y el 2.5 por ciento. Esta estimación, dada a conocer por el titular de la dependencia, Édgar Amador, durante la entrega del Paquete Económico 2027 al Congreso de la Unión, se enmarca en un contexto internacional complejo, caracterizado por la volatilidad en los precios de los energéticos y las consecuentes presiones inflacionarias que han llevado a revisiones a la baja en las perspectivas de crecimiento de diversas economías a nivel global.

Contexto Económico Internacional y Nacional

Amador destacó que, a pesar de las adversidades externas, México ha logrado mantener una inflación relativamente estable y ha continuado su trayectoria de crecimiento. En el segundo trimestre de 2026, el PIB registró un avance anual del 1.9 por ciento, con cifras desestacionalizadas, marcando su mayor crecimiento trimestral desde el primer trimestre de 2022. Esta base sólida, según el funcionario, sustenta la previsión de un crecimiento moderado pero constante para 2027.

Sin embargo, la presentación del Paquete Económico se da en un escenario de desaceleración económica global y de ingresos públicos con un crecimiento limitado, lo que incrementa la presión sobre las finanzas del Estado. Es importante notar que esta proyección de crecimiento para 2027 es ligeramente inferior a la estimada previamente por la SHCP en abril, cuando se proyectaba un rango de entre 1.9 y 2.9 por ciento.

Consolidación Fiscal y Eficiencia Recaudatoria

En cuanto a las finanzas públicas, la SHCP proyecta un déficit fiscal del 3.9 por ciento del PIB para 2027, cifra que, según Amador, es consistente con una política fiscal sostenible y responsable. Este objetivo se buscará alcanzar sin la creación de nuevos impuestos, sino a través de una mayor eficiencia en la recaudación, un combate frontal a la evasión y elusión fiscal, y la desarticulación de esquemas de facturación de operaciones simuladas.

La dependencia confía en que estas medidas permitirán alcanzar un máximo histórico en los ingresos tributarios, representando el 15.9 por ciento del PIB. Estos recursos adicionales se destinarán a financiar programas de bienestar social, proyectos de infraestructura y el impulso al desarrollo productivo del país, reafirmando el compromiso del gobierno con el progreso y la atención a las necesidades ciudadanas.

La Visión de la Administración Sheinbaum

Édgar Amador subrayó que este paquete económico es el tercero que se presenta bajo el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y que refleja la ruta trazada por su administración para la política económica. La visión del gobierno, según el Secretario, se fundamenta en la premisa de que los recursos públicos deben estar al servicio de la gente y del desarrollo nacional, un principio que ha guiado el proyecto de nación desde el inicio de la llamada Cuarta Transformación.

El funcionario recordó los avances logrados entre 2018 y 2024, periodo en el que, según cifras oficiales, 13.4 millones de personas lograron salir de la pobreza. Este logro, señaló, demuestra la efectividad de las políticas públicas implementadas y la importancia de mantener un gasto público con una doble responsabilidad: construir bienestar en el presente y fortalecer la capacidad de crecimiento futuro.

Impulso a la Inversión y Desarrollo

La administración de Claudia Sheinbaum tiene como objetivo primordial potenciar el crecimiento económico de México. Para ello, se continuará con el incremento de la inversión en infraestructura, a través de una agenda amplia que abarca sectores estratégicos como energía, transporte, logística, salud y educación. La visión del Estado, explicó Amador, es la de un actor que orienta, impulsa y genera las condiciones necesarias para que el desarrollo sea inclusivo y llegue a todos los rincones del país.

Uno de los pilares de esta estrategia será el Plan México, que buscará movilizar inversión privada mediante incentivos y el desarrollo de proveedores. El objetivo es aumentar el contenido nacional en la producción, fortalecer las cadenas de suministro y generar empleos de mayor valor agregado. La SHCP estima que, entre 2026 y 2030, la inversión pública y mixta en infraestructura para energía, agua y transporte, así como el financiamiento asociado, alcanzará la cifra de 5.7 billones de pesos, sentando las bases para un desarrollo económico sostenido y de largo plazo.

En este sentido, la política económica busca equilibrar la consolidación fiscal con la inversión estratégica, con el fin de asegurar la estabilidad macroeconómica y, al mismo tiempo, sentar las bases para un crecimiento más robusto y equitativo en los próximos años. La dependencia reiteró su compromiso con la disciplina financiera y la eficiencia en el uso de los recursos públicos, elementos clave para enfrentar los desafíos económicos globales y nacionales.