La reciente evaluación de la prueba PISA 2025 ha encendido las alarmas en el sector empresarial mexicano, revelando un preocupante rezago educativo que, según la firma de reclutamiento ManpowerGroup, se traducirá en un incremento significativo de los costos para las áreas de Recursos Humanos.

El Costo Oculto del Rezago Educativo

Alberto Alesi, director general de ManpowerGroup para México, Caribe y Centroamérica, señaló que las bajas calificaciones obtenidas por los estudiantes mexicanos en áreas cruciales como matemáticas y lectura no son un problema aislado del ámbito escolar. Por el contrario, anticipan una profundización de la escasez de habilidades que ya aqueja a siete de cada 10 empleadores en el país.

La prueba PISA, que mide la capacidad de los jóvenes de 15 años para aplicar conocimientos en situaciones reales, ha puesto de manifiesto las carencias del sistema educativo nacional. México obtuvo 388 puntos en matemáticas, una cifra inferior a la registrada en 2022 y considerablemente por debajo del promedio de la OCDE. En lectura, los resultados fueron similares, con 408 puntos, también por debajo de la media internacional y de evaluaciones previas.

Lo más alarmante es que alrededor del 70% de los estudiantes mexicanos evaluados no alcanzó el nivel básico en matemáticas, y cerca de la mitad se encuentra en la misma situación en comprensión lectora. Estos resultados sitúan al país en niveles educativos comparables a los de hace más de dos décadas, un retroceso que tiene implicaciones directas en el futuro del mercado laboral.

La Brecha de Habilidades se Amplía

La dificultad para encontrar personal con las competencias necesarias no es un fenómeno nuevo, pero los resultados de PISA 2025 sugieren que la situación empeorará. Las habilidades que las empresas demandan, como el razonamiento matemático, la comprensión de problemas complejos y el pensamiento crítico, son precisamente las áreas donde los estudiantes mexicanos muestran mayores debilidades.

Alesi enfatizó que estas deficiencias no solo afectan la contratación de perfiles técnicos o especializados, sino que también impactan en la capacidad de los empleados para analizar información, interpretar procesos, seguir instrucciones y comprender documentación técnica, habilidades fundamentales en cualquier puesto de trabajo.

Recursos Humanos, el Bombero del Sistema Educativo

Ante este panorama, las empresas se ven obligadas a asumir una parte del costo educativo. La estrategia más común ha sido invertir en la capacitación de pasantes, recién egresados y personal ya existente para suplir las carencias detectadas.

ManpowerGroup estima que el presupuesto destinado a la capacitación para cerrar estas brechas de habilidades se ha multiplicado entre tres y cinco veces en la última década. Si hace 10 años solo un 10% de los empleadores consideraba invertir fuertemente en formación, hoy esa cifra se ubica entre el 50% y el 60%.

Este cambio representa una transformación en el rol de Recursos Humanos, que pasa de ser un mero reclutador a un desarrollador de competencias, asumiendo un costo que, en teoría, debería ser cubierto por el sistema educativo.

Sectores Clave y el Impacto de la IA

La necesidad de personal altamente calificado se agudiza en sectores de vanguardia como la manufactura avanzada, la ingeniería, la tecnología, los centros de datos y las energías renovables. Estos campos requieren no solo conocimientos técnicos especializados, sino también la capacidad de interpretar información compleja y tomar decisiones informadas.

La irrupción de la inteligencia artificial añade otra capa de complejidad. Si bien la automatización puede encargarse de tareas repetitivas, los puestos de mayor valor añadido exigen habilidades humanas insustituibles: discernimiento, evaluación de resultados, toma de decisiones estratégicas y liderazgo de equipos.

Un Llamado a la Actualización Educativa

Aunque los estudiantes mexicanos demuestran tener un buen nivel de curiosidad, perseverancia y disposición para pedir ayuda, solo un mínimo porcentaje (0.5%) alcanzó un desempeño destacado en las áreas evaluadas por PISA. Esto subraya la urgencia de una reforma educativa profunda.

Alesi recalcó la necesidad de que los programas educativos se actualicen para anticipar las demandas del mercado laboral futuro y responder a las vacantes existentes. La formación académica debe ser proactiva, no solo reactiva.

Las empresas, por su parte, deberán ser más precisas en la definición de las capacidades requeridas para cada puesto y asegurar que sus inversiones en capacitación se traduzcan en mejoras tangibles en el desempeño. De lo contrario, el aumento del presupuesto podría no resolver la escasez de talento.

El Futuro Laboral en Juego

Si bien los jóvenes evaluados por PISA tardarán algunos años en integrarse plenamente al mercado laboral, la crisis de talento ya es una realidad para siete de cada 10 empresas mexicanas. El rezago educativo, evidenciado por la prueba PISA, amenaza con disparar los costos de contratación y capacitación, una factura que Recursos Humanos ya comenzó a pagar hace una década y que promete seguir creciendo si no se toman medidas correctivas urgentes en el sistema educativo nacional.