El peso mexicano ha entrado en una espiral descendente, acercándose peligrosamente a la barrera de las 18 unidades por dólar en una jornada marcada por la aversión al riesgo global y un repunte en los precios del crudo.

Turbulencia en los Mercados Internacionales

La moneda nacional experimentó una depreciación de 0.89 por ciento, según datos de Bloomberg, situando el tipo de cambio en 17.84 pesos por dólar. Esta caída representa un incremento de 14 centavos respecto al cierre del viernes anterior, sumiendo a los mercados en un ambiente de incertidumbre.

La tensión geopolítica entre Irán y Estados Unidos parece ser uno de los principales catalizadores de esta volatilidad. Las diferencias irreconciliables sobre un nuevo acuerdo de alto el fuego y la reapertura del Estrecho de Ormuz han mantenido al petróleo en niveles elevados. Teherán se mantiene firme en su postura, mientras que el presidente Donald Trump ha rechazado sus propuestas, exacerbando las preocupaciones sobre la estabilidad del suministro energético.

El Petróleo, un Factor Clave

La mezcla Brent superó los 100 dólares por barril, registrando un alza de 2.74 por ciento, mientras que el crudo WTI se cotizaba en 94.58 dólares. Este incremento en los precios del petróleo tiene un efecto dominó en la economía global. Un crudo caro puede alimentar las expectativas de un nuevo aumento en la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal (Fed), una medida que, de concretarse, fortalecería aún más al dólar estadounidense frente a otras divisas, incluido el peso mexicano.

Perspectivas y Niveles Clave

Analistas como Felipe Mendoza, de EBC Financial Group, señalan que la trayectoria del peso dependerá de varios factores. Si las cifras de la balanza comercial mexicana muestran solidez en las exportaciones no petroleras y se mantiene la calma en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, el peso podría encontrar un soporte técnico en el rango de 17.62 a 17.68 pesos por dólar. Sin embargo, el especialista advierte que la divisa podría consolidarse en un rango más amplio, entre 17.65 y 17.85 pesos por unidad.

El Dólar en Ventanilla y Comparativa Global

La fortaleza del dólar no se limita a las transacciones interbancarias. En ventanilla, el billete verde ya se vende en 18.28 pesos, mientras que su precio de compra se sitúa en 17.30 unidades, según reportes de Banamex. Esta disparidad refleja la demanda y la percepción del mercado sobre la divisa estadounidense.

En el panorama internacional, el peso mexicano no es el único que sufre. Otras monedas emergentes también muestran debilidad. El peso chileno lidera las pérdidas con una depreciación de 1.08 por ciento, seguido por el shekel israelí (0.87 por ciento), el florín húngaro (0.74 por ciento), el real brasileño (0.72 por ciento) y el rand sudafricano (0.71 por ciento). Esta debilidad generalizada subraya un sentimiento de aversión al riesgo en los mercados globales.

Contexto Económico y Tasas de Interés

La situación actual se enmarca en un contexto de persistente inflación y políticas monetarias restrictivas a nivel global. La Fed, ante la posibilidad de que los altos precios del petróleo impulsen nuevamente la inflación, podría verse obligada a mantener una postura de endurecimiento monetario. Esto se refleja en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, que se sitúan en 5.27 por ciento. En contraste, el bono mexicano a 10 años ofrece un rendimiento de 9.51 por ciento, una diferencia que, si bien atractiva, no ha sido suficiente para contrarrestar las presiones sobre el peso.

Implicaciones para la Economía Mexicana

Una depreciación sostenida del peso tiene implicaciones significativas para la economía mexicana. Si bien puede beneficiar a los exportadores no petroleros al hacer sus productos más competitivos en el extranjero, también encarece las importaciones, incluyendo insumos clave para la industria y bienes de consumo. Esto puede generar presiones inflacionarias adicionales y erosionar el poder adquisitivo de los consumidores.

La dependencia de México de los precios del petróleo y su relación con la política monetaria de Estados Unidos son factores estructurales que seguirán marcando la pauta para la divisa. La capacidad del gobierno para gestionar estas presiones externas, a través de políticas fiscales y monetarias prudentes, será crucial para mitigar los efectos negativos de esta volatilidad.

El Factor Geopolítico y su Impacto Continuo

La dinámica entre Irán y Estados Unidos, particularmente en lo referente al Estrecho de Ormuz, es un foco de atención constante. Cualquier escalada en las tensiones o un cierre efectivo de esta vital ruta marítima podría disparar los precios del petróleo a niveles aún más altos, intensificando la presión sobre el peso y la economía global. La incertidumbre en este frente geopolítico añade una capa adicional de riesgo a las ya volátiles condiciones del mercado.

Análisis de los Rendimientos de Bonos

La diferencia en los rendimientos de los bonos a 10 años entre México (9.51%) y Estados Unidos (5.27%) es considerable. Históricamente, un diferencial amplio como este suele atraer capital extranjero en busca de mayores retornos, lo que debería fortalecer al peso. Sin embargo, la actual aversión al riesgo global y las preocupaciones sobre la política monetaria de la Fed parecen estar eclipsando este atractivo, demostrando que otros factores macroeconómicos y geopolíticos pueden tener un peso mayor en la determinación del tipo de cambio en el corto y mediano plazo.

El Rol de las Exportaciones No Petroleras

Las exportaciones no petroleras son un pilar fundamental para la resiliencia de la economía mexicana. La fortaleza de este sector, como señalan los analistas, podría actuar como un contrapeso a la volatilidad de los precios del petróleo y la fortaleza del dólar. Un desempeño robusto en este rubro no solo apoyaría al peso, sino que también contribuiría a un crecimiento económico más equilibrado y sostenible, menos dependiente de los vaivenes de los mercados energéticos internacionales.

Conclusiones Preliminares del Mercado

La jornada del 28 de septiembre de 2026 se perfila como un día crítico para el peso mexicano. La confluencia de factores como la tensión geopolítica en Medio Oriente, la volatilidad del precio del petróleo y las expectativas sobre la política monetaria de la Fed configuran un escenario de alta incertidumbre. Los analistas observan de cerca los niveles técnicos clave y la evolución de los indicadores económicos para anticipar la dirección futura de la divisa.