El peso mexicano registró una depreciación de 0.33 por ciento frente al dólar este miércoles, alcanzando las 17.36 unidades, siete centavos por encima del cierre del día anterior. La caída responde a la incertidumbre generada por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre las negociaciones con Irán.

Trump descartó que exista un borrador de acuerdo de paz con Teherán y expresó su insatisfacción con el avance de las conversaciones. "Quieren mucho llegar a un acuerdo. Hasta ahora, no lo han logrado. No estamos satisfechos", declaró desde la Casa Blanca. El mandatario añadió que Irán "está negociando con las últimas fuerzas" y que quizás sea necesario retomar las pláticas desde cero.

Los mercados financieros reaccionan con cautela ante la posibilidad de que el conflicto entre Washington y Teherán se prolongue, lo que mantiene presión sobre las divisas emergentes. El peso mexicano no fue la única moneda afectada: el dólar australiano perdió 0.46 por ciento, el real brasileño 0.27 por ciento y el dólar canadiense 0.14 por ciento.

En el mercado cambiario, Banamex reportó un precio de venta del dólar en 17.78 pesos y una compra en 16.82 unidades. Los rendimientos de los bonos gubernamentales también reflejan la volatilidad: el bono estadounidense a 10 años se ubicó en 4.47 por ciento, mientras que su equivalente mexicano alcanzó 9.27 por ciento.

Los inversionistas aguardan el informe del Banco de México que se publicará este mismo miércoles. Se anticipa que la institución ajuste su pronóstico de crecimiento económico tras la reciente rebaja en la calificación crediticia del país por parte de Moody's, que degradó a México a Baa3.

La combinación de factores externos —como la tensión geopolítica en Medio Oriente— y elementos internos —incluida la revisión a la baja de las perspectivas económicas— mantiene al peso bajo presión en un entorno de alta volatilidad cambiaria.