Los pequeños agricultores mexicanos, responsables de cuatro de cada diez alimentos que llegan a las mesas del país, enfrentan una presión creciente derivada de las alteraciones climáticas que amenazan la producción nacional.
En respuesta a este desafío, la empresa Bayer ha extendido su programa de acompañamiento a 1.1 millones de productores en Veracruz, Puebla, Oaxaca y Chiapas, cuatro estados clave para la seguridad alimentaria de México.
La iniciativa privada atiende actualmente 360 comunidades rurales en estas entidades, donde los pequeños agricultores representan la columna vertebral de la producción agrícola regional y nacional.
El sector productivo del campo mexicano demuestra su capacidad de adaptación ante condiciones adversas, manteniendo su aporte fundamental a la canasta básica del país pese a sequías, inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes.
La alianza entre el sector empresarial y los productores del sureste mexicano busca fortalecer las capacidades técnicas y productivas de quienes alimentan a millones de familias, garantizando la continuidad de las cadenas de suministro agrícola.
Este modelo de colaboración público-privada representa un ejemplo de cómo el sector productivo asume responsabilidad social en las regiones más vulnerables del país, donde la agricultura de pequeña escala es motor económico y cultural.