El dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero, lanzó una advertencia contundente al gobierno federal: cualquier acción contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, será interpretada como un ataque directo contra toda la militancia panista del país.

En declaraciones públicas, Romero denunció que la administración de la Cuarta Transformación está instrumentalizando a la Fiscalía General de la República para hostigar y amedrentar a la mandataria estatal, en lo que calificó como una clara estrategia de persecución política.

El líder blanquiazul subrayó que Campos Galván ha demostrado capacidad de gestión y liderazgo en Chihuahua, lo que —según su lectura— incomoda a un gobierno federal acostumbrado a la sumisión de gobernadores afines. "No permitiremos que se repitan las prácticas autoritarias del pasado", enfatizó.

Romero adelantó que el PAN prepara una movilización de gran calado en territorio chihuahuense para respaldar a su gobernadora y enviar un mensaje inequívoco: la oposición no se dejará intimidar por maniobras jurídicas con tintes políticos.

La dirigencia panista considera que el caso de Maru Campos forma parte de un patrón más amplio de acoso institucional contra figuras opositoras que representan alternativas viables de gobierno frente al proyecto morenista.

Desde Chihuahua, simpatizantes y cuadros del PAN han expresado su respaldo a la gobernadora, quien mantiene niveles de aprobación sólidos en la entidad pese a las turbulencias políticas nacionales.

La confrontación entre el blanquiazul y el oficialismo promete escalar en las próximas semanas, con Chihuahua como epicentro de una batalla que trasciende lo local y se proyecta como termómetro del clima político rumbo a 2027.