Once países occidentales emitieron un llamado conjunto urgiendo al gobierno israelí a suspender la expansión de sus asentamientos en Cisjordania, territorio que ha sido reocupado por Israel.

La coalición diplomática está integrada por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Noruega, Países Bajos y Bélgica. Estos gobiernos expresaron su preocupación por un proyecto de construcción que contempla la edificación de 3 mil 400 unidades habitacionales en la región.

Los países firmantes advirtieron que dicho proyecto tendría como consecuencia la separación física de Jerusalén Este del resto del territorio palestino, alterando significativamente la geografía política de la zona. Las naciones solicitaron a empresas constructoras abstenerse de participar en los procesos de licitación relacionados con estas obras.

La declaración conjunta también incluyó una condena explícita a los actos de violencia perpetrados por colonos israelíes contra la población palestina que habita en Cisjordania. Los gobiernos calificaron los asentamientos como ilegales bajo el derecho internacional.

Esta manifestación diplomática representa una de las posturas más coordinadas de países occidentales respecto a la política de asentamientos de Israel en territorios palestinos. La comunidad internacional ha mantenido históricamente que estas colonias constituyen un obstáculo para una solución pacífica al conflicto.

Hasta el momento, el gobierno israelí no ha emitido una respuesta oficial ante el pronunciamiento de las once naciones.