La Organización Mundial de la Salud admitió este miércoles que el brote de ébola en República Democrática del Congo supera sus capacidades operativas. El director general Tedros Adhanom Ghebreyesus solicitó un cese al fuego inmediato en la región oriental del país, donde el conflicto armado impide la atención adecuada de pacientes y el rastreo de contagios.
"Los trabajadores de primera línea lo están arriesgando todo, mientras que los ataques a las instalaciones de salud hacen que el seguimiento de los casos y sus contactos sea casi imposible", declaró Adhanom. El funcionario subrayó que resulta imposible construir confianza comunitaria o aislar enfermos mientras continúan los bombardeos.
La epidemia, causada por la cepa Bundibugyo del virus —para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados— fue declarada emergencia de importancia internacional a principios de mayo. Desde entonces, la OMS ha registrado más de mil casos sospechosos y confirmados, con 10 muertes confirmadas y 223 sospechosas atribuidas al virus en territorio congoleño.
La tasa de mortalidad actual se ubica por debajo del 25%, significativamente menor a la de brotes anteriores en el país. Sin embargo, la organización Save The Children advirtió que una cuarta parte de las muertes confirmadas corresponde a menores de edad, con 14% de víctimas menores de cinco años.
El conflicto armado en el este de la RDC ha desplazado a millones de personas pese a los esfuerzos de mediación internacional. La agencia de la ONU para refugiados reportó que los centros de acogida en la región del Nilo Occidental de Uganda operan al doble de su capacidad.
Como medida de contención, Uganda cerró este miércoles su frontera con la RDC. La secretaria permanente del Ministerio de Salud ugandés, Diana Atwine, anunció que solo se permitirá el paso de equipos de respuesta al ébola, operaciones humanitarias, transporte de alimentos y fuerzas de seguridad, todos bajo estrictos protocolos sanitarios.
Las personas provenientes de territorio congoleño deberán cumplir cuarentena de 21 días bajo supervisión oficial. Además, se implementarán controles de salud regulares en escuelas cercanas a la zona fronteriza. La OMS advirtió que el alcance real de la epidemia podría ser mayor al registrado, ya que el virus circuló sin detección durante tiempo indeterminado.