La Organización Mundial de la Salud modificó su evaluación de riesgo sobre el brote de ébola en la República Democrática del Congo, elevándolo a la categoría más alta posible dentro del territorio nacional. El anuncio fue realizado por el director general de la organización, Tedros Adhanom.

Según declaró el funcionario, la epidemia avanza con rapidez en suelo congoleño, lo que motivó la revisión de los parámetros de riesgo. La nueva clasificación establece un nivel "muy alto" para el ámbito nacional, mientras que las evaluaciones regional y mundial permanecen en "alto" y "bajo" respectivamente.

La enfermedad se ha extendido por las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, territorios que enfrentan además una situación de conflicto armado. Esta división geográfica causada por la guerra complica los esfuerzos de contención sanitaria.

La OMS había mantenido previamente una evaluación de riesgo alto tanto a nivel nacional como regional, con un nivel bajo en el contexto global. La actualización refleja el deterioro de la situación epidemiológica en las últimas semanas.

La clasificación de "muy alto" representa el máximo nivel de alerta que la organización puede asignar dentro de su sistema de evaluación de riesgos sanitarios. Esta categorización implica la necesidad de intensificar las medidas de respuesta y vigilancia epidemiológica.

Las autoridades sanitarias internacionales mantienen monitoreo constante sobre la evolución del brote, particularmente ante las dificultades operativas que presenta la zona afectada por el conflicto bélico.